Cerebro de Espuma II

Entradas de Abril 2008

Política y consecuencias, elecciones españolas. Segunda parte.

Abril 27, 2008 · No hay comentarios

Hace más de un mes puse punto a la primera parte de esta combinación de palabras salida de las cloacas del mundo informático, bueno punto y coma. Ya saben, usaré una excusa para esta cosa. La investidura de Zapatero y sus féminas, que nos servirá para hablar de cómo una gran tormenta se ha olvidado por completo del populacho. Debería aducir vagancia, pero eso no vende. Pues adelante.

¿Saben? Ese buzón tan inofensivo que está ahí, que mira al respetable sin rastro de altivez. Esa farola tan alta que saluda humildemente. Este edificio que se alza para cobijar a humanos desamparados, vendido por una constructora solidaria que se deja sus dineros en un solar vacío con buena intención. Todos estos chismes al servicio del ciudadano llevan basura o más bien sus restos, conocidos como carteles electorales viejos. Normalmente de partidos minoritarios que tiran hacia una causa más simple que el mecanismo necesario para encender un cigarrillo.

España se desmembra, este papel también

A veces los papeles no son capaces de hablar por sí mismos, también algunos comedores de guano ayudan a algún partido pintando coserías en la pared. Si les detienes, un flanco tuyo fallará. Aprovecharán para escaparse por allí y pegar cosas pequeñas a la pared. ¡Vota izquierda! Pegatinas jodidas, difíciles de despegar. ¡El poder, la Amenaza, me quiere despegar! ¡Pediré a mi compañero pegatinas muy fuertes! Si han de quitarme, que quede algo de mis restos.

Maniqueísmo y posterior solución

Avance como nunca con Superglue

Ideologías contrarias también aprenden. Esta cosa de los extremismos se apunta, pegándose muy fuerte a los buzones y a otros bienes públicos. ¡Por España, que el papel se quede siempre aquí! Si se acaba esa gloria, que quede algo de ese recuerdo.

Hay que mostrar tu amor a España en una parada de autobús, exhibiendo tus corpulentas falanges

Todo esto es el resultado de una locura, una explosión de algarrobas conocida como campaña electoral. Una demencia llena de demagogia, teles, candidatos llenos de pelos en la lengua, spam legal, etcéteras para apoyar argumentos, etc… Tanto ruido para luego seguir como siempre. Ganó alguien, ¿y qué? He soportado ruido, mi pene no ha crecido, el régimen alimenticio sigue en su sitio. Grita el político para agarrar el poder, afónico se vuelve en cuanto el poder le abraza. Lo peor es que estos basureros deben de acumular aburrimiento recogiendo spam, spam, spam, spam, spam y más spam. Bueno, a estas alturas estarán más relajados.

Tras presentar al resto de las inmundicias de la campaña, ahora toca acercar al lector con una narración realista del día de las elecciones. Ahí va.

Día de las elecciones

Ah, votar, votar. Las urnas se van acumulando de papeles. Delante de ellas hay gentes a montón, dispuestas a ahogar a la urna de papel. Cogen algunas cosillas de una extraña mesa larga. Ah, resulta que son materiales reciclados del colegio. Qué pavoroso, un colegio lleno de niños se convierte en la mayor muestra de política de nuestro barrio.

Una bonita sala de juegos infantiles ha sido transformada también. Es dantesco ver cómo se mezclan dibujos infantiles, juguetes más grandes que los minipisos ésos de Trujillo con pura política. Bueno, pensándolo mejor, es el vivo relato de nuestra política en los tiempos modernos, juegos infantiles que tiran del ad-hominem como argumento de autoridad.

Sólo he pasado por dos salas. Ahora vienen las colas masivas para depositar un papel que servirá para alimentar el ego del político, esto… de elegir al representante del pueblo. Salgamos del edificio interior del colegio. El aire. Creo que en este día de hoy, nueve de marzo, la primaria escolar huele a adulto. Ya nos hemos librado de la simple jornada escolar-política. Una avalancha de gentes sale para dar paso a otros seres vivos que residen en el barrio -oh, las cucarachas y los microbios están infrarrepresentados-.

Finalmente, esta saga se apaga. Dentro de 3 años, con las municipales, más espectáculo. ¡Y podré votar, por fin!

Categorías: La sociedad, mis ojos. · Realidades cercanas

ICBM

Abril 18, 2008 · No hay comentarios

Oh, vuelo veo.
Se rompe Clovodeo
en aquellas lágrimas
Ya sabe que va
a recibir un
puñetazo lumínico.

La libertad,
la viudedad,
todo eso hace
del misil ICBM como es.

Línea recta viaja en.
Océanos, bosques, ríos,
etc… le saludan.
El sonido saca la
lengua fuera sabiendo
que no le alcanzará.

Clovodeo saluda.
ICBM responde.
Clovodeo desaparece.
Su pueblo también.

Comarcas, al cielo
de los justos.
¡Saludad, animales,
al visitante!
Radiación está radiante

Clovodeo contempla,
desde el infierno,
aquel gran petardo.

En la lejanía, regocijo
infinito. Los yanquis
saltimbanquis aplauden.
El discurso manda.
Lágrimas patrióticas caen.

Categorías: Poesías pías

¡Hablemos de algún Kurt!

Abril 11, 2008 · No hay comentarios

Eras un bonito escupitajo de la Naturaleza. Menos mal que hiciste algo más que comer, beber y mear -no falta el cagar-. Pero un mal día te secaste y dejaste que la Muerte te mimara.

Hace un año, algún Kurt realizó el más irónico chiste de su vida. Un superviviente de la segunda guerra mundial fallecía al tropezarse con las escaleras -en realidad, la caída ocurrió unas semanas antes. Sólo quería alargar el chiste-. Como así lo deseaba en Un Hombre Sin Patria, en la parte de los humanistas -en resumen, quería que le soltaran un chiste sobre cielos variados- le dedicaré esta frase con vuelta de tuerca incluida: “Bienaventurado seas, Kurt. ¡Estás en el cielo! Molesta a algún dios imaginario”. Este señor paría libros, especiales como ellos solos. En el imperio de ultramar de sus letras, mis ojos trataban de entenderle. Era aire para mi cerebro, de nombre Pinky.

Poseía paridas simpáticas. Más interesantes que algunas personas reales.

Bokonon. Me llenó de formación espiritual, por fin un profeta que ejercía el derecho a la libertad de expresión y hasta se permitió ir a una islita en Cuna de Gato. Rosewater. Me enseñó que mola más comer papas fritas y criar estómagos que la riqueza, la reputación y esas cosas aburridas que llenan de aire. Kilgore Trout. Me abrió los ojos. Cómo lo cutre puede ser emotivo, cómo ciencia ficción mala emociona más que clásicos españoles inflados con globos de estraza. Y etcétera, personajes que aportaron… ¿aportaron? Sí. Así fue.

Y con la edad se dejó de Mataderos, Madres Noches y Cunas de Gato pero su humor seguía así, en forma de irreverentes chistes. ¡Un Hombre Sin Patria nos muestra la realidad! ¡Hemos venido al mundo con tal de hacer el ganso! ¡No subestimemos a los árabes, nos dieron los números! Hasta el final dale que te pego con la pluma. Ella, cuando dejaba fluir tinta, adquiría un extraño poder. Un olor que se movería por todos lados. Influyó en Douglas Adams. Quizás me influya. Es muy posible, muy fuerte me ha pegado. ¡Bua, repollo por favor!

¿Cómo es que estás enterrado? ¿Desde hace un año? ¡Responde, Kurt! ¡Tus letras nunca morirán, pero tu frágil cuerpo sí que tenía comparación con las papas en la boca de Eliot Rosewater! La Naturaleza o lo que sea te ha pegado un caprichoso bocado, ya te perdonó en Dresde allá por 1945. Permitió que crearas Matadero Cinco. Pero añadió un poco de maldición a esas escaleras allá por el 2007 para que se regocijara. Y ahora, el gran secreto…

Ese Kurt se apellidaba Vonnegut.

Categorías: Realidades cercanas

Carta un poco abierta a Alcaraz (abierta con cuchillo, claro).

Abril 9, 2008 · No hay comentarios

ETA indignaba al pueblo con sus divisiones de cuerpos al tún-tún. Un día convertían a un ser humano en 78 pedazos, otro día en 90 pedazos y el segundo otro, en un pedazo de finado con agujero. Éste era el punto álgido de un concierto algo pobre en donde sonidos de disparos y explosiones se mezclaban para un espectáculo que serviría para dar notoriedad a la banda “terrorista” ante España.

Estos conciertos terroríficos eran. Levantaban indignación, que se materializaba en forma de manifestaciones. Se organizaron las víctimas, así nació la AVT. Con un objetivo loable, aprender a disparar a los etarras con pistolas de agua y mojarles los pasamontañas. Esos etarras lo sabían. Sus conciertos dejaban de venderse, los pedazos esparcidos ya no vendían. Éxitos en las listas de ventas tales como enseñar a volar a Carrero Blanco, sin éxito, eran olvidados por muchos conciertos malísimos en donde un inocente se sentía protagonista de una diatriba por la vida.

Si ETA se acababa, otra era de maldición nació. La AVT cambiaría…

Alcaraz, sin comerlo ni beberlo, obtuvo un poder inesperado. En la AVT, desafortunadamente, no había tablillas de ésas medievales que te soltaban rollos de maldiciones eternillas si las incumplías. Sólo unos míseros estatutos, y para cumplir. Cuando la poltrona abrazó al señor Alcaraz, éste decidió encerrarse en una sala. Para jugar a un videojuego tomando como protagonista manejable a una víctima de ETA. Sonidos de teclas. Sonidos de regocijo, pasó de nivel. “Game Over”, cara de indiferencia.

Para sobrevivir al vicio, se comía el folio original con los estatutos de la organización. Menos mal que era sin ánimo de lucro, esos 6.000 euros al mes que se sacaba eran zarandajas.

Rara transformación. Pasó a ser un demagogo todopoderoso de la noche al día. Sólo le hacía falta provocar una lluvia de grava contra el PSOE. Obró milagros. La AVT, que hasta ahora sólo deseaba silencio, tranquilidad y demás beneficios, se convirtió en un arma política. Como las polillas que se van de casa tras el verano, menos mal que se va, Don Alcaraz.

No le podría aguantar ver más en un trono, sentándose por encima de las almas de las víctimas mientras decora su orinal con una foto del PSOE.

Muy bien, Alcaraz. Sirviendo a la patria, ¿eh?

Categorías: La sociedad, mis ojos.

Tiempos de cambio

Abril 6, 2008 · No hay comentarios

Día libre. Los rayos del sol no interrumpen mi actividad habitual. Hace calor, un poco. Esa preciada sensación ha estado oculta a la luz de la oscuridad, que mandaba a sus soldados del frío a las calles madrileñas. Ambos bandos deliraban entre revolución y revolución. En los últimos tiempos, se han cruzado las miradas numerosas veces. La tregua de las estaciones, en donde cada bando iba a lo suyo, se acabó. Se agravó la cosa a partir del año pasado.

Y mis microdepresiones me atacaban -aún lo hacen- a la hora de consultar el tiempo. Si salía algo decentillo, se esfumaba al día siguiente. Comerciaban con ilusiones. Las nubes llegaban. En medio de este bullicio temporal que obligaba a reformas constantes de armario, la lluvia ausente estaba. Sólo apareció muy de vez en cuando por aquí y su desaparición fue igual de fulminante.

¡Sorpresa, el Calor se asoma! Pero nunca pasó de medio intenso. El verano pasado fue toda una muestra de cómo vivir sin ventiladores de ningún tipo. Me sentaba y esperaba a que alguna gota de sudor asomara por ahí. A veces era eterno, el viento me lo impedía. Incluso en algunos días la temperatura bajaba hasta que me veía obligado a ponerme ropa de manga larga.

Y a la vez que las hojas caían, llegaba el frío. Un frío que sonaba a puñalada con cuchillo de fruta. ¿Nieve? Esta cosa que ves en los cuentos de fantasía, amigo. ¿Frío siberiano? Recuerdo remoto, amigo. ¿Frío sin ton ni son? Has dado en el clavo. ¿Servidor se quejaba? Sí, por el sobrevalorado frío. ¿Que aparecían 20 grados salvajes en enero? Pues poca cosa, a disfrutar del ambiente.

Y tras meses dubitativos con temperaturas entre 10 y 15 grados, apareció de sopetón el calor al asomar abril en el calendario. Otra vez al fondo del armario, a reformarlo para aquellas camisetas tan monas y simpáticas. El futuro inmediato se presenta sombrío, la voz de la lluvia está llegando a nuestros oídos -más bien a los de los satélites ésos que te sueltan el tiempo-. Y de nuevo variaciones alocadas de temperatura, sin dejar paso al calor hasta dentro de un buen tiempo como anuncian en mi página meteorológica de referencia. Lo raro es que aún no me haya llegado la fiebre, debe ser cosa de la resistencia natural ésa.

Lo milagroso es ver a esas plantas tan alegres en medio de toda esta locura. También el olor primaveral. Todas esas sensaciones condensadas para ti en el bullicio de la gran ciudad, en un contexto terrible, qué maravilla… Interesante es ver una margarita a la vez que me contamino con un Mercedes viejo. Un amalgama de contradicciones que me llena, qué cosa.

En fin, que un rayo loco me ataque mientras el polen invada mi nariz en medio de un parqué de coches modestos. Qué demonios, magna satisfacción tendré.

Categorías: Realidades cercanas