Archivo mensual: junio 2008

Es un país de 46 millones de habitantes… (y la victoria de 23 hombres y un entrenador)


Abuelo Cebolleta: Ah, ¿por qué? ¡Qué injusticia! ¡No están Castilla la Vieja y Castilla la Nueva!
Joven con mucho que aprender: Profe, ¿Canarias está al ladito de Cádiz?

…todo eso está irreconocible. Unos seres han experimentado esa explosión demográfica que tanto nos hará falta en el futuro. Tienen osamentas flexibles con capacidad de arrugarse, diría que textiles. Son banderas y camisetas de España en todas sus variantes -incluso los chinos estarán haciendo su agosto-. Han salido de manos de vendedores, de los armarios, de las fábricas de aquellas empresas contentas con la oferta/demanda, etc…

Ahora cuelgan de torsos humanos, balcones, postes y demás. Incluso reciclan camisetas de promociones viejas, como las del Mundial de Baloncesto de 2006 que vi a algunos jovenzuelos. Si me dicen hace un mes que hay una invasión de banderas patriotas, me lo tomaría como chiste del siglo.

Y es que por aquí somos de los que dejamos las banderas para las aburridas instituciones públicas y los hoteles (a veces), salvo en esporádicas manifestaciones de defender cual Cid a la familia -de amenazas invisibles, ni siquiera son sarracenas- y demás. Ah, los recuerdos históricos. ¡Vade retro, bandera sucia que mancha el espíritu crítico del país y nos aborrega! En fin, de oportunistas del mete-saca banderas estamos llenos desde que los santos se pusieron a trabajar de una vez para espantar a los cuartos de final, dejando así de ser siervos de excusas tales como ¡árbitro penoso!. Patriotismo de saldo que ha encontrado su precio óptimo.

Oh, el fútbol. Cuánto nos une, cuánto hace ganar a ciertas industrias -Adidas, que viste a los dos equipos de la final, se estará frotando las manos. Un repunte en sus beneficios semanales, accionistas con sonrisa de pegote y adelante-, cuántos poderes escondidos saca -involución a simio primitivo en algunos y patriotismo escondido en la mayoría-, cuántas letras llena de alegría y hagiografía la Red y la Prensa -cuando pierden, de sangre, sea en el país que sea-, emociones -a algunos, incluyéndome, les dura dos minutos. Luego volvemos a la gris normalidad cual robots asimilados que sienten de vez en cuando- y un interminable etcétera.

Y llegamos al final, en donde voy a hacer un giro importante. Hablaré del partido. Allá vamos. En este recorrido del balón que ha durado poco más de 94 minutos, incluyendo los tiempos de descuento que tocan, España ha demostrado porqué se debe proponer a la FIFA que agranden las porterías, además de hacerlas más altas. En mi imaginario, ha triturado a Alemania por 0 a 9 o por ahí. Lamentablemente, la legalidad presente en el fútbol reduce este resultado a un pobre 0-1, más tangible que nunca desde que Torres, en un heroico intento por no meter un no-gol, cruzara ante Lehmann para regalar alegrías al pueblo español.

A algunos les vi con un supuesto cáncer en las piernas notable, con miedo a lo que había dentro de la portería. Al parecer, la red ligaba con Lehmann. Por otro lado, los alemanes también quieren pedir a la FIFA que agrande las porterías. Su famoso juego a balón parado con resultados terribles se quedó en juego a balón para las gradas. Casillas andaba más tranquilo. Vaya, hablamos de un 4-9 o 5-9. Gran resultado, lástima que las porterías de verdad sean tan minúsculas y nos impongan una dictadura de resultados exiguos -con algunas excepciones apasionantes, como cuando el Real Madrid aplastó y machacó a un rival pequeño, el Valladolid, por 7 a 0 para regocijo mío-.

Minuto 93. Pitido final, petardos por Madrid colocados de manera estratégica y visible. Veinte minutos después. Casillas, en un notable esfuerzo por demostrar que es un mamífero, no un ser inerte como en muchos minutos de este torneo -equiparable a las plantas-, movió los brazos, saltó, sonrió y levantó ese trofeo de varios kilos sin esfuerzo. Los otros, más móviles, también participaron y manosearon a la copa cual bella dama. Por mi parte, poniéndome el disfraz patriótico que desempolvo en grandes citas deportivas, diré: ¡VIVA ESPAÑA! ¡Ah, en mi barrio hay poca densidad de banderas! Se ve que somos una región con poca propensión a la natalidad textil aquella.


El esfuerzo más titánico de España en esta Eurocopa, levantar el trofeo. Que no nos sorprendan los más de 10 kilómetros de media que se recorrían en cada partido, esto es una migajita.

De hemerotecas va la cosa…

Cito de la hemeroteca del ABC:

Los 500 de Patricia

Está comprobado que al común de los mortales les atrae el marujeo y mucho más si tiene como escenario un plató y un plantel de sillones dispuestos a acoger entre sus «brazos» a gente sin complejos dispuesta a hablar por su boquita. Al frente del equipo, Patricia Gaztañaga, toda una experta en estas lides que celebra 500 años en antena de su programa «El diario de Patricia». Para festejarlo, Antena 3 planea una edición especial del «talk show» con invitados de la talla de Marujita Díaz, Karina y Jasmie. Agárrense a la silla.

Agárrense los machos. Los historiadores van a tener que revisar todo el tinglado que ellos se han montado. Ahora sabemos que Hernán Cortés se peleó con la antena de la tele en sus campañas por América, que Américo Vespucio seguía la presentación de Patricia con una mezcla de excitación y rabia, que los reyes católicos tenían otro medio de comunicación más poderoso que el de sus insignificantes aduladores y hagiógrafos y lo más importante de todo, que hemos subestimado la esperanza de vida humana y en el colegio nos enseñan Historia de manera equivocada. Cuántas especulaciones de bar, desde luego.

Don Perogrullada, al rescate repetitivo de los medios de comunicación

Los medios de comunicación modernos nos tiran la información y los consejos que dé alguien famoso, si es que sirven de algo. Entonces, el caballero de la perogrullada coge sus armas más poderosas, su gruñido favorito, su caballo más sano y su pose más chulesca para convertirse en puro vocabulario procedente de la boca de estos seres.

Dondequiera que una obviedad salga en primera plana, el caballero ése deja su sello. Su motivación para arrasar en esa cruzada de lo obvio se agudiza cuando “XXXX Famoso” suelta obviedades tales como “He triunfado gracias al esfuerzo” o “Quedarte en donde estás no te servirá nunca”. Consejos clásicos testeados desde que el humano dejó de ser mono de la selva pueden ser noticias bomba aderezadas con lo mejor de lo mejor de los recursos gráficos. Cuanto más obviamente se junten las palabras, más arrasará Don Perogrullada en aquella cruzada.

“CREER ES PODER” en colorines pastel muy vivos, con una fuente genial, aderezado con los recursos gráficos más modernos y residente en la primera página de la revista de abril, con el nombre de quien lo dijo en tamaño enorme. Un cóctel que huele a triunfo arrasador de Don Perogrullada. Y otra victoria de la monotonía informativa, abnegada en su labor de crear basura.

Y esto ya no tiene control. Las imprentas escupen revistas y periódicos con obviedades, mientras el casillero de victorias de ese guerrero parece deseoso de no bajar nunca. También la tele ayuda lo suyo, proporcionando apoyo terrenal. Aunque yo albergo esperanzas en ese soplo de aire fresco, La Novedad, que haga difuminar la cruzada de Don Perogrullada.


Oh, el Capitán Obvio… ¡Esto es la versión estadoundiense! Traten de pensar en ese caballero típico de la Edad Media enarbolando la causa de la perogrullada.

Neoconceptualismo de la pintada número 53.

En toda ciudad hay una zona en donde se reúnen los fantasmas que el turista típico tenderá a no tocarlos en su vida, por miedo a que se rompa el montaje que le vendió su touroperador o compañía aérea -ciudad preciosa con un increíble atractivo, esconder los demonios siniestros en una caja de cartón oculta al resto del mundo-. Hablamos de los edificios vulgares de las zonas residenciales,que contemplan la existencia de un elemento artístico que más bien se dedica a fastidiar aprendiéndose el manual del buen tábano.

Pintada lo llaman. Dentro de este arte, suele haber poca variedad de estilos. El coco no está para sobreesfuerzos, es más rentable y seguro un “VANE X JONAS” o “POLITIKOS ESPEKULADORES”. Y además infla el ego de uno mismo y el enfado de los vecinos. Lo que son las cosas. Vaciar botes de spray, purgar originalidad de masa encefálica, recordar tópicos y aplicarlos. Así resumiré este proceso, a mi manera.


Cómo te conocí, morena. Nunca te olvidaré.

No obstante, todo eso está cerca de conocer su fin. En mi barrio, alguien ha reinventado el graffiti. La imaginación le ha atacado de muy mala manera, en gigantescas hordas. Ha pintado “Jabón Lagarto” sin más -a veces acompañado malamente por su amigo Punk, que no tiene nada que ver a mi entender-, lo cual deja la puerta abierta a miles de sagaces teorías sin pies ni cabeza, entre las que se incluye la mía, “¡Es una estrategia de publicidad al alcance de los bolsillos de esa simpática compañía toledana!”.


Tu padre, el Spray, se ha olvidado de la tilde. No te está dando todos los cuidados que requieres.

Cuando vi esta cosa, me sentí extrañado. Alcancé a comprender esto cuando tiré unas cuantas fotos y reflexioné, asombrándome así con esa atrevida peripecia. Luego, ese diablillo de la publicidad gratuita se metió en mi cerebro y me hizo descubrir la verdad de ese jabón fabricado en Illescas y con un envase que quiere huir de los nuevos tiempos, en donde la dictadura del tetrabrick y la pomposidad de las propiedades milagrosas hacen su agosto.


Dicen que si tiras una moneda a esa fuente serás premiado con todos los productos de la empresa Lagarto y tendrás tu casa limpia.

¿Cómo quedó todo este tinglado al final? Lo había asimilado como una cosa más destinada a ser olvidada. Pero resulta que escudriñando rincones de mi barrio, encontré más y más pintadas de éstas, con un estilo cambiado. Algunas decían “LAGATO”. Otras optaban por omitir la tilde en “JABON”. Incluso se permitían el lujo de cambiar de emplazamiento. De la clásica pared de barriada residencial a un tobogán de parque infantil. Todo vale para la promoción gratuita. Quieren pasar a ser parte de mi vida y de la identidad de esta cómoda zona residencial de Madrid.