Cerebro de Espuma II

Entradas de Septiembre 2008

Mis paisajes idílicos

Septiembre 30, 2008 · Dejar un comentario


¡Nuevo centro escolar concertado bilingüe! ¡De 0 a 18 años! ¡Con ofertas especiales para familias numerosas! ¡Ven ya! Paisaje idílico para el alumnado, valoramos la motivación. Fortificado contra gamberros y vándalos.
Agradecimientos a un tal luipermom, uno de tantos seres que aportan a la red.

Alguien tenía que dejarse de postales turísticas y paisajes utópicos, que la ciudad también tiene su encanto. ¡Pasen y contemplen mis gustos en esta materia! ¡Vean cómo puedo adorar cual fanático un paisaje compuesto por mera suciedad y deficiente sentido del gusto! ¡Qué encantador es, comparado con el infernal campo lleno de malicioso aire puro y ecología devoradora de niños!

-Plaza llena de gente en un día nublado y rodeada por edificios de pisos modernos de escasa altura.

Bienaventurados navegantes; soy el señor “Sensaciones Procedentes del Cielo sin Orden ni Concierto”. Nuestro individuo de pruebas número 953, McManus, está solito en una acera con una serie de cosas que odia; el excesivo tráfico, el humo de los cochecitos que hacen ruido regando el ambiente, niños que son la mejor evolución de la mosca cojonera, bancos ocupados todo el rato para que no pueda reposar sus posaderas, un carísimo Hipercor esperándole con las puertas abiertas y el etcétera acosándole para hacer más largo el texto. Pero yo me meto en el alma del dueño de este blog para que se sienta extrañamente aliviado y que le traiga muchas preciosas sensaciones.

-Calles anchas con acera, mucha acera y arbolitos. ¡Eso sí, sin mucha gente!

Por muchos monstruos inmundos de la Cloaca, tiendas de armas, fanáticos de toda clase de ésos que vienen en packs surtidos o lo que haya, yo siempre adoraré una calle como ésta. En medio del caos, donde Godzilla pasaría como un viandante más pese a poseer un aliento un tanto especial, los árboles me proporcionan calma y paz -eso sí, tragando previamente todas las bobadas urbanas como el tabaco-. También es requisito imprescindible el poseer una acera ancha. La comodidad se siente, sin tener que practicar el sigilo y la infiltración entre paseantes que practico a menudo en aceras estrechas o en obras. Cuando el ayuntamiento se pasa por ahí a cortar árboles, el estómago se me hace un nudo. Creo que un día de éstos, junto a la papelera del cuarto, colgaré un cuadro con alguna avenida arbolada en pleno atasco. Así inmortalizaré una cosa placentera que se convertirá en una rutina más.

-Término municipal de la ciudad.

El monstruo de ladrillo, compuesto por edificios de novísima construcción, contempla con voracidad ese páramo que conforma el fin de los dominios invisibles de la ciudad. Mientras tanto, yo disfruto observando espacios vírgenes mientras delibero entre esa acera final o la sección de carretera regional/nacional que hay un poco más adelante, con quitamiedos incluido. Si las vallas comerciales nos venden un paraíso soleado con aguas azules, no voy a ser menos. Disfrutaré de un paraje bello y muy cercano, un páramo seco típico de Castilla, con edificios de toneladas a mis espaldas.

Esa adoración a esta clase de lugares la he mamado desde que era un tierno niñito, por cierto. Quizás responda a un deseo desviado de explorar tierras vírgenes e intrincadas que se quedó en el plano local. ¡Arrr, al serrrrrvicio! ¡Vamos a contemplarrrrr el futuro barrio de El Pardo!

-Colegio fortificado.

Ahora que los chavales han empezado a apreciar el olor del mobiliario típico de un colegio español (suele rebosar verdor militar), observo con admiración una colina urbanizada en medio de Madrid. Unas vallas y, en lo más alto, un colegio aprendiendo de los alcázares. Entiéndalo, las hormonas de la secundaria se suelen rebelar y nada como un centro escolar fortificado para resistir asedios tales como “La Gran Revolución Estudiantil de Otro Aburrido Lunes”, manifestado en las pintadas existentes en sus muros modernos, con barrotes metálicos.

Yo, encantado. Miro con somera curiosidad y pienso: “Qué original es” para, a continuación, irme del lugar falsificando mi sentimiento generalizado de indiferencia.

Categorías: Realidades cercanas

Informe sobre corrupción – Este año, claro.

Septiembre 25, 2008 · Dejar un comentario

Desde el buen blog sobre política internacional que sigo con frecuencia, hoy he visto un informe sobre corrupción en los distintos países del mundo que no ha hecho más que frotarme las manos y generar algo de suciedad. Como me pasa con todo ranking, observo con emoción a los participantes copar los distintos puestos. Grité como una niña a la hora de ver a su ídolo en un concierto cuando vi el puesto de Rusia, número 147 de 180 en el mundo en cuanto al tema de la transparencia. No sabía qué decir cuando observé a la Italia de Berlusconi ocupar un discreto puesto número 55 con un suspenso -nota de 4,8-. Tendrá que recuperar en septiembre del próximo año, sin embargo, expresamente deseo que no lo haga. Va por el buen camino.

Pero… ¡Ah, señores! He recibido una punzada en el corazón, el hígado y una costilla. ¿Por qué, por qué?, se preguntará el curioso. Resulta que España está en un decente puesto número 28 con una nota de 6,5 en transparencia. ¡Maldición! ¡Aberración! Se ve que los increíbles esfuerzos del angélico poder judicial por empapelar a héroes de la patria como Juan Antonio Roca, Roldán, Lola Flores1, Carlos Fabra o Jesús Gil, entre otros, han funcionado2. Habráse visto tamaña aberración… miren que hacer pagar 1.500 euros de multa a un respetable corrupto… ¡España se hunde! ¡Con dinero limpio no seremos impíos ni nada! Aún con todo eso, los jueces tratan de suavizar las cosas3.

Asimismo, esa hez de tabla no refleja nuestra realidad. Ha mentido diciendo que nosotros somos bastante transparentes. ¡Bobadas! Las organizaciones internacionales pueden tirar sus informes, que ninguna verdad dicen, en Despeñaperros, un enorme sitio patrio para ver cómo vuelan papeles junto a los quebrantahuesos. Por otro lado, los jueces podrían decir la palabra inocente a nuestros corruptos héroes hasta que se les desencajen la boca en vez de multarles con 250.000 pesetas de las viejas4. Sí, podríamos mostrarle la realidad. Somos unos gorrinos corruptos a los que vosotros debéis achucharles y bien orgullosos que estamos. ¡Larga vida a la economía sumergida y al lavado del dinero con ARIEL!

Por último, decirles que es encomiable el hito de Somalia, última en la clasificación. Con un puesto número 180 y un 1,0 de nota. No sé cómo irá el tema allá, pero estoy convencido de una cosa: ¡sí que defienden su patria! Que en la reválida del próximo año lo hagan peor y obtengan un 0,9 de nota. Deseo muchísima suerte a esos lavadores profesionales de dinero y maestros del dinero B. ¡Espero veros de nuevo el año que viene como farolillo rojo de la clasificación, somalíes!


1 Véase cómo hizo un acto honorable para la patria, apuñalar a ese malvado invasor que es Hacienda. Luego solicitó a los españoles que realizaran el honorable acto patriótico de darle una peseta.

2 ¡Porca miseria! Lo digo porque es desafortunada la decisión de los jueces de condenar a algunos de los que he mencionado, aunque aún salgan bastante vivos y con ganas de corromper. Me conformaría con que fueran absueltos para siempre, declarados inocentes y al carajo.

3 Gesto bonito, por otro lado. Sería inhumano ver cómo Carlos Fabra contempla barrotes, paredes monótonas y una simple ventana mientras ve al guardián de celda pasear. Aún queda decencia en este país.

4 Es aterrador que te quiten 250.000 pesetas cuando tienes cifras que superan ampliamente los 10.000 millones, la verdad. Es lógico que nuestros héroes se escaqueen de la malvada obligación judicial.

Categorías: Ironías para los duros de comprensión · Naderías de eso de la Web

Gansadas de la Red con Vin Diesel incluido.

Septiembre 22, 2008 · Dejar un comentario

Menú de hoy:
-Una preciosa ración de rayos madrileños de madrugada.
-Unos textos no muy currados.
-Un batiburrillo pequeñito de lo que veo por la Red.
-Ganas de comentar algún videojuego, por malo que sea. Últimamente mis manos no paran de palpar mandos y el pulgar empieza a protestar.

Sírvanse, señores. Que les resulte indigesto aproveche.

1. Makineros y su tótem, la Scotter de 49cc
¡Arrrrr! ¡Al ataque, moved las piernas!

En esta creación del Averno subida a YouTube, veo a un montón de jóvenes moviendo sus piernas para ignorancia mía. De hecho, sacaré conclusiones sin fundamento por ustedes. Están pidiendo a su Dios, la Scotter, que les dé petróleo gratis de por vida para ir a 550 km/h. Me recordó a otro grandioso vídeo, igual de filosófico y que insiste en el sentido de nuestra existencia… em, no he dicho nada.

2. LEMZ AGAT, bellísimo clon soviético.

Hace ya tiempo, mientras hacía de capitán en un barco y aprendía a pronunciar “¡Arrrr!” a la vez que peleaba con unas aguas llenas de desconcierto, animales zampadores y tormentas, me encontré con una isla desierta… No, espera. La realidad, pues. Debería decir que un amigo me pasó esa rareza, con escasa información en castellano. Me hizo admirar un bellísimo diseño rojo proveniente de una tierra de zares, lenines y stalines. De paso, descubrí que la URSS, a pesar de la crisis de los 80, era multitarea. Podía copiar ordenadores estadounidenses -en el caso que me incumbe, el PC era un clon del Apple II- y estar con Reagan para lo de la guerra fría a la vez.

Ahora mi corazón late intensamente, desea que compre piezas de PC para montarlas en una carcasa como ésa. ¡Un Agat modernillo! Ah, pero… sólo veré pantallas de Intel, Award Bios, Energy Star y todos esos logotipos que memorizamos los que aún estamos con ordenadores apegados a la vieja, tierna y avezada BIOS. ¡Nos perderemos esos caracteres en cirílico que le hacen tan único…! Mmm, ¿por qué demonios estoy aplaudiendo con las orejas una copia literal?

3. Wheelman, el videojuego de Vin Diesel ambientado en la Ciudad Condal.

Los ríos de tinta sobre este juego me arrastraron hace tiempo. Sin embargo, no me importan los retrasos y menos en esta santa casa. Este espacio es para hablar de las impresiones que me ha dejado el apasionante visionado de un trailer de esa cosa. Un enorme escenario vacío y sin alma, clichés repetidos, la aparición del tópico personaje, de nombre Benito, que es protegido por el protagonista, etc… Ahí os pudráis, GTA IV, Castle Crashers, Braid y todos esos juegos con personalidad. ¡Me voy corriendo al Alcampo! Sustituiré comida y agua por raciones de Wheelman, que Vin Diesel es imprescindible para mantener vivo el organismo del ser humano.

Dramatización: McManus vio un Alcampo. Corrió a una velocidad endemoniada para detenerse ante una cesta de videojuegos horrendos a precio de saldo. Estaban desparramados, sin orden alguno. Acabó con los ejemplares de Wheelman y se llevó otros como el Winnie Pooh, el Avatar: The Last Air Bender o el King Kong para la Nintendo DS. Incluso arrebató, para sorpresa de todos los presentes, a un niño que acababa de coger un plataformas de Mickey Mouse. Mantuvo en todo momento la cara del buen consumista salvaje, llena de rabia, euforia y demás cosas de las cuales no me acuerdo.

Se lanzó a la caja número 11 y tiró un billete de doscientos euros en la cara de la cajera. ¡Alto!, comentó con amabilidad el encargado de la vigilancia para los altavoces del lugar al dar buena cuenta del pájaro que había escapado con los juegos y sus respectivos sistemas antirrobo -ni se había molestado en ese detalle, estaba cegado por el poderío de un juego normalillo que no transmitía nada y la tremenda potencia del consumismo salvaje, hasta mojaba baldosas enteras con babas-.

Categorías: Gazapones y curiosidades · Naderías de eso de la Web

Noche blanca, sabor a rayos.

Septiembre 17, 2008 · 2 comentarios

Madrid. Noche Blanca, un evento en donde casi todo se abre hasta las tantas de la madrugada, hay toda suerte de acontecimientos culturales, las aglomeraciones se vuelven gordotas -para ser retratadas por algún helicóptero incrédulo- y eso. Yo mismo, como otras miles de personas, estaba en un cubículo callejero, rodeado de hermanos de especie próximos, y que cambiaba de zona continuamente. Todos luchábamos por un espacio propio más grande mientras contactábamos con las espaldas, los traseros, los pechos y todo lo que compone un cuerpo humano estándar.

Eso por un espectáculo de funambulismo, señores. Encima se retrasó mucho -cuando me fui, aún no había empezado-. Creo que realicé un simulacro de andar al tratar de dirigirme al metro. Estaba completamente rodeado por miles de personas, en medio de una gigantesca masa que impresiona a todo sociólogo vivo. No sé porqué, pero en medio de tal infierno lleno de calor corporal, falta de higiene de algunos, culos pegados, etcétera… me empecé a reír. ¿Acaso era divertido tal dantesco espectáculo? Oh, sí. Bastarda mi risa, que se activó justamente ahí de manera inconsciente -o no, ya que esa excusa también me valdría para ponerme al son de esa multitud, estirar los brazos cual muerto y decir: “Cereeeeeeeeebrroooooooos”-.

Mi cuerpo aquel día estableció contacto con millones de microbios, fue empujado y tocó a más personas que nunca. Cuando salí de esa zona infernal que era las inmediaciones del Círculo de las Bellas Artes, ya estaba mejor. Había pasado de estar rodeado de cinco personas a estarlo de tres. Incluso se veía un coche corriente y algo del grueso de cierto sector de la juventud patria que todos ya sabemos. Estaba apretando mis piernas para un durísimo ascenso por la ligera pendiente en donde empieza la calle Gran Vía.

Finalmente, me desintegré mágicamente de aquel sitio -tras unos cientos de pasos nada desdeñables y unos minutos valiosos, por supuesto- y me adentré en el Metro. En un viaje al centro de la tierra extremadamente épico que consistía en bajar unas escaleras fijas y otras mecánicas. Y en aguantar al montón de carne humana tratando de pasar los tornos para disfrutar de unos transportes públicos, claro. Y así me fui de esa noche blanca decadente sin fuego ni señales de Apocalipsis. Por cierto, la dichosa noche también viajaba sobre trenes algo viejos. Vi cómo se obraba un milagro cuando podía mover libremente mi pierna derecha considerando la enorme cantidad de gente que viajaba hacia tierras paradisíacas como otros distritos madrileños.

Categorías: La sociedad, mis ojos. · Realidades cercanas

Vuelta a la normalidad y novedades…

Septiembre 10, 2008 · Dejar un comentario


A quien haya sido tardón, no se preocupe. En esto puede apreciar un pequeño momento de la historia del blog en donde me carcajeé más que de costumbre y hubo una micro-revolución.

¿Vieron esto? Fue mi deseo de convertirme en el blog oficial de la JABON LAGARTO ARMY. Olviden eso, pues en realidad fue una inocentada* que hice para dar un poco de humor al blog y así no aburrirme con todo ese tiempo libre que tengo. Aunque esperaba al típico troll defensor de la JLA, claro. Sí, ése que no entiende la ironía ni a tiros y prefiere aporrear teclados deseando mirar mi cara llena de sangre y moretones. Con su firma, claro. No toleraría que nadie otro le pisara el mérito en esa ciencia de cortar el hilo de la vida obligando al otro a ceder a sus deseos, en un pacto injusto.


Pepito Inocente, hasta luego. Ya te veré en otra ocasión, ser de papel. He de ser serio, que sino me pegan por explotación de chistes.

Ah, y la sección de “¡El lagarto mola!” también muere. Durante esos dos días y medio fue un bonito puente de amistad con los fans de Jabón Lagarto… espera, ¿no es eso una inocentada? Para el que no la haya visto, dejo captura íntegra. Nuestros clientes se merecen recordar la historia como debe ser. Por cierto, la foto la saqué de un blog de “EL IDEAL”, diario de Jaén. No cité la fuente así que… ¡soy un maldito ladrón! ¡alguien que recibe fuentes! Espera… si puedo redimir mi pecado y citar la fuente ésa.


Restos de un pasado glorioso. Una sección en donde tecleé menos que nunca, ochenta y siete palabrejas de nada.

En penúltimo lugar, vamos a dejar este pedazo de Historia del blog para comunicar dos buenas nuevas. Primero, este blog ya tiene licencia Creative Commons. Lo mirarán en la parte del menú que anda más abajo. Pueden copiarme y, en muchos casos, mejorar esos textos que escribo de manera insolente y sin mérito. ¡Pero no se aprovechen económicamente, que la licencia lo dice! Ah, y citen la autoría original, que está feo no hacerlo. Eh, si hacen cualquiera cosa con eso lo tienen que licenciar también bajo esa licencia. Vírica es.

En segundo lugar, una sección se irá -como dije más arriba- pero otra se ha mejorado. Es la página Sobre…, que ahora ya da un poquito de información sobre el autor aderezado con un océano de palabrería. Ya era hora, tanto escribir y me dejo las cosas elementales. Si quieren declarar su amor por mí, comenten allá. Si quieren matarme con un folio DIN-A3, también.

Definitivamente, esta santa casa restablece su normalidad y volverá a escribir. Oh, ¿las casas pueden teclear? Más bien, yo. El intermediario del Hogar. Sí, eso. Un hombre de dos patas y dedos en perfecto estado listo para aporrear este teclado. Eso sí, siempre quedará algo de historia viva aquí, el archivo no miente. Aprovechen, que eso durará hasta que WordPress muera.

*De larga duración, yo me guiso mis días de los Inocentes que en realidad duran varios. La fecha del 28 de diciembre se la dejo a otros blogs. Encima me regaló un día lleno de visitas, el mejor de mi historia según rezan las estadísticas (86 el 7 de septiembre). Será que este tipo de paridas salen bien y son beneficiosas culturalmente.

PD: Otro cambio, en este caso de mayúscula importancia y nunca mejor dicho. Uno de los blogs que tengo en mi blogroll, Re-Offender, tenía un error tipográfico. He hecho bien y he cambiado esa minúscula tan molesta que lo dejaba en “Re-offender” por el nombre visto un poco más arriba. Hoy es día de agrandar O, y más si en el título de ese blog esa O es bien grande y apreciable.

Categorías: Tormentos autóctonos del blog

¡Un servidor en la JLA!

Septiembre 7, 2008 · 10 comentarios

Señores, me he unido a la Jabon Lagarto Army. En mi entrada “Neoconceptualismo de la Pintada Número 53” llegaron un grupo de hombres amables que trataron, en un tono cordial, de que me uniera a la JLA y luchara por una causa justa. Como ellos me han dado visitas y un poco de fama, he considerado devolverles su bonito gesto -pobrecitos, se han esforzado mucho por intentar bajar la tecla Bloq Mayús en mi presencia y no lo han logrado, salvo algunos-.

Sí, es así. He aceptado sus proposiciones y ahora estoy en la Grandiosa Army. Lucharé por una causa justa gastando un poco de mi pasta en un spray para cogerlo con la mano izquierda, moverlo y conseguir una obra de arte que dejaría pasmado a Dalí, un simple “JLA” con el símbolo anarquista en la última letra, para regocijo mío tras el increíble esfuerzo que voy a hacer para imitar consignas manidas. Me estoy esforzando en ser fanático, defender a Jabón Lagarto por encima de todo y dejar comentarios en páginas tan lamentables como “Neoconceptualismo de qué…”.

Pero todo no deberían ser pintadas y alegatos para la supervivencia del grupo, pienso yo. Por lo que he decidido reclutar a otro hombre para la causa de la Army. El problema es que es muy inexpresivo, simple, parece de papel, carece de rasgos faciales y, lo peor de todo, aún no ha podido salir de su formato .jpg para tratar conmigo en la vida real. Espero que me perdonen por ese error de novato.


He aquí el recluta que va a agrandar a la ARMY. De nombre Pepito Inocente. De todo corazón, deseo que se materialice y se humanice en el mismo día cuando tenga ocasión.

Es un ejército de hombres majos que luchan por una causa justa. Encantado les echaré una mano. Que todo el mundo sepa que sus amenazas de muerte sólo son bromas cariñosas que ayudan a la integración de novatos en el grupo. Que si te apalizan brutalmente con una barra de hierro remachado es sólo porque quieren mostrar su cariño hacia tu desdichada persona. Que si son fanáticos es porque es la forma más justa que hay de luchar contra el orden establecido.


¡Fuerza, estoy con vosotros! ¡Viva la JLA! Eh, si he soltado un enunciado vacío de contenido…

Y recuerden, Cerebro de Espuma II es un patrocinador oficial de la Jabon Lagarto Army.

Categorías: El rumor del humor · Ironías para los duros de comprensión · Tormentos autóctonos del blog

¡Repámpanos! Ah… y condolencias.

Septiembre 6, 2008 · Dejar un comentario

Hoy, en plena madrugada, traté de volver a visitar a un tal Rob, que tiene su mundo contenido en una web de título Mundorob y en un blog donde afirma ser un ser para nada terrenal. Pero debo soltar una lágrima, unas pequeñas condolencias y todas esas ceremonias, y no es porque algún desaprensivo haya asesinado a sangre fría a una margarita inocente. Es porque por lo que veo, la página Mundorob ha cambiado radicalmente de diseño. Una “X” azul y un mensaje de disculpas. Es el diseño más increíblemente ligero que he visto, sin embargo, a la vez es muy preocupante.


¡Barra libre para que ustedes digan “Es el maldito imperio que cierra lo que no le gusta.”!

Gracias por todo, Rob. Gracias por hacerme memorizar insultos en su sección del Internecio, me gustaba ver tantas palabrotas de las que no se dicen a los niños* en sus respuestas a mendrugos que se aburrían y entrevistaban. Aunque le maldeciré durante 5,2 segundos por no responderme a una serie de preguntas que envié hace casi dos años en un intento de ser otro seudoentrevistador. También gracias por exagerar sus batallas cibernéticas convirtiéndolas en apasionantes historias de conspiraciones, mafias y todo esto. Además de vibrar con sus entrevistas a señores de Internet, que tenían preocupaciones más intensas que la de cualquier famoso… Era tan completa la página que hasta dejaba hueco para la creación de su propia religión.

Vivan los aburridos con tiempo libre. Oh, sí. Se me olvidó poner mi típico enunciado sin tener ni idea… ¡Malditos censores que todo lo joden en pos de un mundo supuestamente mejor!

*A no ser que se metan en las cloacas, muten y se conviertan en monstruos de 300 metros que lancen bolas de fango.

Categorías: Naderías de eso de la Web

Quake III, cosecha alucinante del 99.

Septiembre 5, 2008 · Dejar un comentario

A partir de ahora, esta santa casa se amplía. Hablaré de videojuegos, películas y, si tengo algo más de criterio, libros. Este artículo sobre Quake III da el pistoletazo de salida a esta categoría sin polvo alguno.


Nada de sacar el enésimo temita diabólico, ¿eh? Que eso sólo es un remake de los juegos de caballitos ésos de Barbie.

¿Puede haber alguna obra de entretenimiento puro y duro que emocione en todos sus aspectos desde la primera impresión? Sí, Quake III. En serio, haciendo caso a mi juicio alterado, lo digo. Ni la Gioconda ni el Quijote ni la belleza de Florencia me emocionaron tanto. Y eso que, fuera de las fronteras de mi subjetividad, son consideradas obras maestras por la mayoría de los críticos profesionales.

Qué diantres. Fue ver una red LAN en un ciber cutre alias locutorio, esperar a que uno de mis colegas creara un servidor para eliminarnos de cualquiera lista de candidaturas al Nobel de la Paz y empezar con la acción. Por aquel entonces creo que desconocía la opción SETUP del menú de configuración en donde podías cambiar el modelo del jugador y ponerle un nombre, ratos en los que he aprovechado mi creatividad para poner cosas estrafalarias como “Winston Churchill”, lo cual acarreaba actuar con el ya manido seudónimo de “UnnamedPlayer”, sinónimo de montonía, gris y tristeza.

La carga, al no hacer pasar las de Caín a la tarjeta gráfica, era muy rápida. Por una cosa inexplicable de éstas que salen en los videojuegos, vi una luz que se materializaba en personaje jugable, como en otros tantos juegos. Oh, ¡olvidemos la Vida Real™, que eso es programación pura y dura! Probé la combinación de teclas WASD, presente en otros tantos juegos, y se movía. Hundí la tecla de espacio y vi cómo saltaba el monigote.

Disparé con el ratón. Fallo, nada nuevo en mí con mis condiciones de jugador de videojuegos de tiros en primera persona. ¿Qué fue primero, el disparo o apuntar? Diría que apunté a una pared -mi primer intento de asesinato, por fin- y la llené de hollín, como así mandaban los canones de las primeras 3D, una representación supuestamente realista en la que una bala emanaba de la arma de turno y si impactaba contra una pared, pasaría de ser bala a hollín, dejando una fea mancha negra.

Seguía tomándome un paseo por un feo escenario lleno de lava, plataformas móviles, armas que flotaban y siguen flotando en el aire -la extraña lógica de los videojuegos*-, jugadores que además de moverse disparaban, médicos encerrados en cajas** y demás cosería. Resulta que recibí un regalo de cumpleaños, esto… un balazo por parte de un jugador más avezado en esas cosas. También podría ser algunos de los rivales controlados por ordenador***. El caso es que, ya no importaba, estaba muerto.

Aquí la muerte se ha trivializado mucho, sólo consiste en esperar unos segundos sabiendo que tu asesino ha conseguido un punto más, andando así más cerca de la victoria. Si caes tontamente -ocurre sobretodo en escenarios con lava o vacío para tirar la comida de la suegra-, el criminal no gana nada. Tú pierdes un punto. Después de ese tiempo, apareces de nuevo en un sitio al azar elegido por el código fuente del juego o lo que sea. Con tal de estar vivo de nuevo, anduve y, creo, hasta maté. De tantos tiros al aire, por fin saboreé el paladar de la victoria.

Mi contrincante caía recibiendo un beso de esa cosa llamada bazooka, escopeta o pistola de raíles -la gran novedad del juego, un gran arma capaz de hacer picadillo a tu rival sin necesidad de balas, con láser… ¡pero gasta munición igual! No hay planes de momento para convertir a jugadores en seres supremos****-. Si me tocó ver mis pedazos recogidos por ahí, seguido por una tabla de puntuaciones -el premio para el castigado*****-, ahora veía los de mi rival, representados por pedazos burdos de carne.

Su diversión directamente me transportó a otro mundo. Había dejado de pensar en la complejidad y los absurdos de nuestra sociedad para pasar a un campo de batalla en donde sólo debía obedecer unas leyes fáciles: matar o ser matado, disparar con cabeza a la testa y ¡ganar más puntos que el resto! Y si hay tiempo, probar el regusto de la victoria mientras se ve un sucedáneo de un cuerpo despedazado disfrazado de cutres 3D******. No es para la atenta contemplación este juego, sin duda.

Salí del servidor y de la partida, tras una sesión en donde pude saber perfectamente lo qué significaba morir. Sin embargo, lo de matar iba más flojo. Caminé por la acera, ya fuera del locutorio, con una sensación de alivio total, pensando en lo tremendo del juego para liberar tensiones y divertirse -sobretodo cuando alguien observa a un iluso de la vida errar en sus pasos para caer en la nada al tratar de cometer un homicidio en primer grado, contemplando así el vacío en 3D malas. Una pesadilla digna de un director de serie Z-.

Notas al pie.

*No te creas nada cuando te digan que Mario salta cinco metros sin despeinarse ni cuando resucitas tras morir en un juego de tiros. Tampoco cuando los personajes no jugables en juegos de rol te sueltan la misma frase una y otra vez como si el destino les hubiera condenado a la monotonía eterna. A veces contradecir la lógica es lo más fácil. El programador no tiene porqué estar encadenado metiendo más código sólo para satisfacer al Realismo y a las demandas sin ton ni son de algunos iluminados que quieren calcos.

**Me niego a creer en la existencia de recuperadores mágicos de salud, eso tiene que tener alma de médico dentro.

***En ocasiones se ha demostrado que muestran más inteligencia que algunos elementos de la Humanidad.

****Sí, existen los trucos-trampa para poseer un halo de ángel a la hora de jugar, pero esto como que muy legal no es. Si lo haces, tus amigos echarán un deathmatch por equipos en la vida real, siendo tú el único integrante del equipo rojo o azul. Conocerás el bello sabor de la lapidación y cómo sabe una piedra antes de ponerla al horno.

*****Accesible también con cierta tecla para regocijo del masoquista o egocéntrico.

******Sí, malos gráficos 3D pero para ser del año 1999, fecha de la cual data el juego, tienen alma y transmiten algo… Qué digo, olvídate de eso y juega salpicando de sangre el escenario donando balas, rayos de plasma, bocadillos de nudillos y todo eso a la partida.

Categorías: Mis boberías culturales modernas

Abel y Caín, políticamente correcto

Septiembre 2, 2008 · Dejar un comentario

Adán y Eva, como dos seres humanos bípedos, se juntaron entre ellos en una unión denominada pareja de hecho, y por circunstancias inherentes a esto, concibieron a un vástago llamado Caín. Adán le consideró varón, con el amparo de Jehová, su superior inmediato en la jerarquía de la sociedad imperante. A continuación, tras otro acto de procreación, Abel vio la luz. Ambos vástagos, en función de lo decidido por el destino basándose en decisiones importantes, ocuparon dos empleos distintos. En el caso de Abel, empleado de transhumancia que transportaba las ovejas. En el de Caín, trabajador de campo que labraba la tierra.

El tiempo aconteció lentamente. Caín trabajaba duramente en la tierra haciendo uso de sus rudimentos corporales, y por meros hechos circunstanciales, sacó un fruto que sería entregado a su jefe, Jehová, como recompensa por su buena labor al frente del organigrama social. Abel hizo lo propio con la transhumancia, obtuvo con abnegado esfuerzo las materias primas de sus mamíferos cuadrúpedos velludos y blancos.

En el último caso, Jehová deliberó y cayó en el mero hecho de que Abel le traía una mejor recompensa. La entidad superior sobre la tierra miró a su inmediato subordinado con agrado, hundiendo a Caín en una espiral de problemas psicológicos que acabarían afectándole para terminar cogiendo el camino de la violencia como hecho circunstancial para corresponder a sus deseos.

En estas circunstancias, Jehová acosó psicológicamente a Caín preguntándole porqué se había rebelado en contra del sistema establecido y por su rostro, parcialmente inmóvil. No se detuvo, siguió con el maltrato psicológico. Había cometido una discriminación, le ordenó que fuera inmediato subordinado de Abel, lo cual sólo podría propiciar una justa respuesta de rebelión al ir en contra de la igualdad de oportunidades para todos y todas.

Caín tomó, por su propio pie, la decisión de dialogar en términos civilizados con su semejante de sangre Abel con el mero objetivo de hallar soluciones al conflicto. Al no haber solución a la hora de adentrarse en el campo, el primero optó por emplear métodos no convencionales para que el segundo, su hermano Abel, sufriera un súbito deceso.

Categorías: El rumor del humor