Ah… los míticos comunicados oficiales, muy presentes en la sociedad moderna, que sólo aportan información útil sin concesiones literarias ni fantasías variadas. Esos papelotes que se pueden leer en voz monocorde sin por ello perder el intenso espíritu del texto. Y que en países de escasa civilización se aprestan a ser arrancados o pintarrajados brutalmente con falos gordos o insultos de quinta mano. Pero en este género literario, el absurdo puede haber.
Señores, hoy mismo les presento dos comunicados que no pertenecen a la descripción que les indiqué unas líneas más arriba, van más allá. De una brutalidad indescriptible, logran causar emociones en mi persona.
1. De la puerta de un garaje de una calle recóndita de Madrid procede…

Semejante horror no puede pasar desapercibido. Analícese el contenido lingüístico; más bien esa aberración de nueve líneas de brocha gorda. Es digno de destacar ese “linpieza”, “q” al más puro estilo SMS, “atete”, una nueva abreviatura de excelente calidad, o la completa ausencia de incómodas tildes, petulantes comas y molestos puntos para una lectura más pura. Y ahora les contaré como descubrí semejante aberración.
Aquel día soleado nos legó un cielo azul de excelente calidad. Yo caminaba por una calle escondida y tuve la buena fortuna de fijarme en una anodina puerta de garaje. Irresistible cartel encontré allá. E intensa fue la necesidad de quitarlo. Así lo hice. Así traje un incunable del minoritario género literario de comunicados de garaje. ¡Disfruten contemplando cataratas de sangre en sus propios ojos!
2. Salón de manga sin sus chicas monas y suspendido, comunicado eliminador de párrafos.
[ Nota de prensa de la organización cultural Saiki. ]
Monstruosidad de dos páginas albergada en este servidor que todos pueden descargar desde ya. Dicen las benefactoras lenguas que un salón de manga llegó y no llegó a Mallorca al mismo tiempo por simples chapuzas en la organización. Y que la asociación responsable de todo ello, Saiki, lanzó una obra maestra de la lírica local para disculparse: su comunicado oficial al respecto.
En el texto que conforma el comunicado no se puede obviar la primera y aplastante evidencia: el párrafo prácticamente ha muerto y con ello, la claridad lectora también. Con mis ojos arrastrándose por esta maraña de palabras, descubro un deseo latente por parte de los escritores de comerse las tildes y algunas mayúsculas que se manifiesta en trocitos como “recinto de palma arena y nunca se especifico” o descoordinación con la b/v en el teclado, “Hasta las 12:00h de la mañana iva bastante bien” es el ejemplo más claro. Dejo ya de forzar a los ojos, que confundo dolor ocular con llorar sangre.
