Cerebro de Espuma II

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Es un país de 46 millones de habitantes… (y la victoria de 23 hombres y un entrenador)

Junio 29, 2008 · No hay comentarios


Abuelo Cebolleta: Ah, ¿por qué? ¡Qué injusticia! ¡No están Castilla la Vieja y Castilla la Nueva!
Joven con mucho que aprender: Profe, ¿Canarias está al ladito de Cádiz?

…todo eso está irreconocible. Unos seres han experimentado esa explosión demográfica que tanto nos hará falta en el futuro. Tienen osamentas flexibles con capacidad de arrugarse, diría que textiles. Son banderas y camisetas de España en todas sus variantes -incluso los chinos estarán haciendo su agosto-. Han salido de manos de vendedores, de los armarios, de las fábricas de aquellas empresas contentas con la oferta/demanda, etc…

Ahora cuelgan de torsos humanos, balcones, postes y demás. Incluso reciclan camisetas de promociones viejas, como las del Mundial de Baloncesto de 2006 que vi a algunos jovenzuelos. Si me dicen hace un mes que hay una invasión de banderas patriotas, me lo tomaría como chiste del siglo.

Y es que por aquí somos de los que dejamos las banderas para las aburridas instituciones públicas y los hoteles (a veces), salvo en esporádicas manifestaciones de defender cual Cid a la familia -de amenazas invisibles, ni siquiera son sarracenas- y demás. Ah, los recuerdos históricos. ¡Vade retro, bandera sucia que mancha el espíritu crítico del país y nos aborrega! En fin, de oportunistas del mete-saca banderas estamos llenos desde que los santos se pusieron a trabajar de una vez para espantar a los cuartos de final, dejando así de ser siervos de excusas tales como ¡árbitro penoso!. Patriotismo de saldo que ha encontrado su precio óptimo.

Oh, el fútbol. Cuánto nos une, cuánto hace ganar a ciertas industrias -Adidas, que viste a los dos equipos de la final, se estará frotando las manos. Un repunte en sus beneficios semanales, accionistas con sonrisa de pegote y adelante-, cuántos poderes escondidos saca -involución a simio primitivo en algunos y patriotismo escondido en la mayoría-, cuántas letras llena de alegría y hagiografía la Red y la Prensa -cuando pierden, de sangre, sea en el país que sea-, emociones -a algunos, incluyéndome, les dura dos minutos. Luego volvemos a la gris normalidad cual robots asimilados que sienten de vez en cuando- y un interminable etcétera.

Y llegamos al final, en donde voy a hacer un giro importante. Hablaré del partido. Allá vamos. En este recorrido del balón que ha durado poco más de 94 minutos, incluyendo los tiempos de descuento que tocan, España ha demostrado porqué se debe proponer a la FIFA que agranden las porterías, además de hacerlas más altas. En mi imaginario, ha triturado a Alemania por 0 a 9 o por ahí. Lamentablemente, la legalidad presente en el fútbol reduce este resultado a un pobre 0-1, más tangible que nunca desde que Torres, en un heroico intento por no meter un no-gol, cruzara ante Lehmann para regalar alegrías al pueblo español.

A algunos les vi con un supuesto cáncer en las piernas notable, con miedo a lo que había dentro de la portería. Al parecer, la red ligaba con Lehmann. Por otro lado, los alemanes también quieren pedir a la FIFA que agrande las porterías. Su famoso juego a balón parado con resultados terribles se quedó en juego a balón para las gradas. Casillas andaba más tranquilo. Vaya, hablamos de un 4-9 o 5-9. Gran resultado, lástima que las porterías de verdad sean tan minúsculas y nos impongan una dictadura de resultados exiguos -con algunas excepciones apasionantes, como cuando el Real Madrid aplastó y machacó a un rival pequeño, el Valladolid, por 7 a 0 para regocijo mío-.

Minuto 93. Pitido final, petardos por Madrid colocados de manera estratégica y visible. Veinte minutos después. Casillas, en un notable esfuerzo por demostrar que es un mamífero, no un ser inerte como en muchos minutos de este torneo -equiparable a las plantas-, movió los brazos, saltó, sonrió y levantó ese trofeo de varios kilos sin esfuerzo. Los otros, más móviles, también participaron y manosearon a la copa cual bella dama. Por mi parte, poniéndome el disfraz patriótico que desempolvo en grandes citas deportivas, diré: ¡VIVA ESPAÑA! ¡Ah, en mi barrio hay poca densidad de banderas! Se ve que somos una región con poca propensión a la natalidad textil aquella.


El esfuerzo más titánico de España en esta Eurocopa, levantar el trofeo. Que no nos sorprendan los más de 10 kilómetros de media que se recorrían en cada partido, esto es una migajita.

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Don Perogrullada, al rescate repetitivo de los medios de comunicación

Junio 27, 2008 · No hay comentarios

Los medios de comunicación modernos nos tiran la información y los consejos que dé alguien famoso, si es que sirven de algo. Entonces, el caballero de la perogrullada coge sus armas más poderosas, su gruñido favorito, su caballo más sano y su pose más chulesca para convertirse en puro vocabulario procedente de la boca de estos seres.

Dondequiera que una obviedad salga en primera plana, el caballero ése deja su sello. Su motivación para arrasar en esa cruzada de lo obvio se agudiza cuando “XXXX Famoso” suelta obviedades tales como “He triunfado gracias al esfuerzo” o “Quedarte en donde estás no te servirá nunca”. Consejos clásicos testeados desde que el humano dejó de ser mono de la selva pueden ser noticias bomba aderezadas con lo mejor de lo mejor de los recursos gráficos. Cuanto más obviamente se junten las palabras, más arrasará Don Perogrullada en aquella cruzada.

“CREER ES PODER” en colorines pastel muy vivos, con una fuente genial, aderezado con los recursos gráficos más modernos y residente en la primera página de la revista de abril, con el nombre de quien lo dijo en tamaño enorme. Un cóctel que huele a triunfo arrasador de Don Perogrullada. Y otra victoria de la monotonía informativa, abnegada en su labor de crear basura.

Y esto ya no tiene control. Las imprentas escupen revistas y periódicos con obviedades, mientras el casillero de victorias de ese guerrero parece deseoso de no bajar nunca. También la tele ayuda lo suyo, proporcionando apoyo terrenal. Aunque yo albergo esperanzas en ese soplo de aire fresco, La Novedad, que haga difuminar la cruzada de Don Perogrullada.


Oh, el Capitán Obvio… ¡Esto es la versión estadoundiense! Traten de pensar en ese caballero típico de la Edad Media enarbolando la causa de la perogrullada.

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Charlatanes, maquinando formas de mover la lengua ésa. Segunda parte: La verdad y sus amigos pervertidos.

Mayo 26, 2008 · No hay comentarios

Cuando estudiaba el significado de un argumento de autoridad, iluso fui. Creía inocentemente en la siguiente definición: “argumento realizado por personas que saben y que se apoya en conocimientos fidedignos”. Anuncios, folletos, webs y demás propagandas me han hecho ver la luz. Al parecer, he descubierto que si añades la palabra “verdad” a cualquiera superchería, pasa a ser opinión de autoridad. Por ejemplo, “la verdad del desastre de Madrid”.

Y es que hoy el gancho de la verdad se cobra más barato que nunca. Elige colores chillones, papel de dudosa calidad, fuentes de tamaño inmenso y la palabra VERDAD. Y ahí tienes la bomba que hace desviar a muchos cuellos de su trayectoria habitual. Aunque no necesitaban colorines allá por los viejos tiempos, en tierras del Oriente Próximo. Alguien iluminaba a mis antepasados con la verdad, la molesta verdad. Que era el hijo de Dios y que Él era la deidad verdadera. Antes y después, también habían muchos profetas que repetían lo mismo. Aunque esto ahora debe de ser caduco para bastante gente y por algo optan por lo que he mencionado al principio de este párrafo.

Hoy en día, de las bestias de Gutenberg ya no salen mandamientos divinos. Salen trucos de propaganda. Por alguna extraña, es impresionante ver cómo hasta universitarios caen rendidos ante el poder de la propaganda. Si es que a los seres humanos nos tira lo más sencillo. Ah, sino… ¿para qué uso WordPress en vez de programar un sistema de weblogs propio? Bueno, dejando esta pequeña digresión, sigamos con el tema. A aquellas bestias se las doma también con un texto que parezca algo creíble.

Por alguna razón, el argumento de la verdad también disuade de la investigación seria a mucha gente. Citaré a modo de ejemplo un fragmento de un ensayo sobre la cienciología.

Como la inmensa mayoría de quienes andan metidos en sectas, el estudiante de Cienciología típico es un individuo ignorante. No sabe, ni le interesa siquiera, la biografía real de Hubbard o el marco histórico en que su iglesia surgió. Pocos cienciólogos saben que en 1950 hubo un gran renacimiento religioso en Estados Unidos. Las cruzadas de Billy Graham y otros revitalizaron un cristianismo que al otro lado del Atlántico agonizaba. Todas las iglesias estadounidenses crecieron en prosélitos…

Como ya hemos visto, las trampas para convencernos son cada vez más sostificadas. Por último, también me había olvidado de la aplicación de la palabra “VERDAD” en imágenes, esto es, usar una imagen para representar a la verdad. Por ejemplo, en más de un anuncio de productos ligeros, sale una chica estilizada para dar una imagen de que este producto dice la verdad. O frases que no contienen explícitamente la susodicha palabra pero que se comportan como tal. Suelen ser opiniones de gente autorizada. Por ejemplo, en una botella de batido: “Médico de turno: Es bueno para la salud”.

Ahora hay que vigilar más que nunca. Fuera nos esperan miles de bestias que quieren seducirnos y somos más vulnerables de lo que nos creemos.

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Grandes gestas urbanas, los folletos publicitarios.

Mayo 14, 2008 · No hay comentarios

Camino por ahí, en la calle, esperando a alguien que nunca llegará. ¿Para qué? Si no llegaré a destino alguno, todo será un bucle en donde al final volveré a casa. Bueno, hora de fijarse en los detalles. Ah, coches. Ah, parabrisas. Ah, papeles. Ah, profundizar. Ah, anuncios de videntes africanos. Ah, coger este papel. Ah, tonterías. Ah, guardarlo. Ah, las risas de turno. Ah, escribir este artículo.

Mamadou, vidente africano con 35 años de experiencia, patrocina este segundo párrafo, alguien afectado por el mal del ojo y las ideas. Narramos cómo esparcir las tripas de la cabra por un círculo ritual negro. Primero se corta al animal, claro. Segundo, se mete la mano. Tercero, se dicen unas tonterías. Oh, hemos recuperado a Don Párrafo. Ahora pagará sabiamente al brujo con una Mastercard. Sí, es de estos modositos que aceptan crédito, vida bohemia europea y dinero -mientras tienda a infinito, mejor-.

Mamadou huye. Viene otro grupo. Un papel me entregan. Con un regalo, una cuestión. ¿Jesús de verdad era bueno? Parece que tiene pequeño aparato dentro. Vaya, voy a atraer a los testigos de Jehová. Otro papel. ¿Existe el infierno? Rodeado de un sugerente fuego, me tratan de convencer de que vaya a sus conferencias. Más gente, más éxito.

Tiro a los testigos ésos. Política llega, tengo en mis manos folletos de partidos menores y mayores, consignas de toda clases, ¿he dicho? Si son más o menos las mismas, sólo hace falta ser un poco perspicaz para ver que no innovan demasiado. El miedo, el mundo de flores y todo esto que adorna la política moderna, más preocupada en hablar que en actuar. Poca variedad hallaré, me aburro.

Servicios caseros. Nula calidad publicitaria, novatos del marketing. Resaltan cualidades buenas de alguien sin mucho disimulo, así no atraerán a mucha gente. ¿Qué encanto hay? Nada chistoso.

Tras todo eso, sólo me queda construir un McFolleto, un monte alto, muy alto, con toda esa basura que uno se encuentra en las grandes metrópolis. Un señor medio que recorra el centro de Madrid puede terminar su primer libro con todo el papel que le dan entre señores que no desearían este trabajo ni en las diez próximas vidas.

¿Por qué doy caña a estos simpáticos papelitos con un poquito de texto y mucho de imagen, salvo en algunos casos? ¡Qué profundas reflexiones filosóficas traen! Me iré al rincón a meditar sobre esta frase, comparada con las grandes hazañas de Platón, “Mamadou te arregla tu mal del ojo. 100% garantizado”. También me ha golpeado en mi conciencia esa otra: “HERBAL LIFE, hierbas para la curación instantánea”.

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Política y consecuencias, elecciones españolas. Segunda parte.

Abril 27, 2008 · No hay comentarios

Hace más de un mes puse punto a la primera parte de esta combinación de palabras salida de las cloacas del mundo informático, bueno punto y coma. Ya saben, usaré una excusa para esta cosa. La investidura de Zapatero y sus féminas, que nos servirá para hablar de cómo una gran tormenta se ha olvidado por completo del populacho. Debería aducir vagancia, pero eso no vende. Pues adelante.

¿Saben? Ese buzón tan inofensivo que está ahí, que mira al respetable sin rastro de altivez. Esa farola tan alta que saluda humildemente. Este edificio que se alza para cobijar a humanos desamparados, vendido por una constructora solidaria que se deja sus dineros en un solar vacío con buena intención. Todos estos chismes al servicio del ciudadano llevan basura o más bien sus restos, conocidos como carteles electorales viejos. Normalmente de partidos minoritarios que tiran hacia una causa más simple que el mecanismo necesario para encender un cigarrillo.

España se desmembra, este papel también

A veces los papeles no son capaces de hablar por sí mismos, también algunos comedores de guano ayudan a algún partido pintando coserías en la pared. Si les detienes, un flanco tuyo fallará. Aprovecharán para escaparse por allí y pegar cosas pequeñas a la pared. ¡Vota izquierda! Pegatinas jodidas, difíciles de despegar. ¡El poder, la Amenaza, me quiere despegar! ¡Pediré a mi compañero pegatinas muy fuertes! Si han de quitarme, que quede algo de mis restos.

Maniqueísmo y posterior solución

Avance como nunca con Superglue

Ideologías contrarias también aprenden. Esta cosa de los extremismos se apunta, pegándose muy fuerte a los buzones y a otros bienes públicos. ¡Por España, que el papel se quede siempre aquí! Si se acaba esa gloria, que quede algo de ese recuerdo.

Hay que mostrar tu amor a España en una parada de autobús, exhibiendo tus corpulentas falanges

Todo esto es el resultado de una locura, una explosión de algarrobas conocida como campaña electoral. Una demencia llena de demagogia, teles, candidatos llenos de pelos en la lengua, spam legal, etcéteras para apoyar argumentos, etc… Tanto ruido para luego seguir como siempre. Ganó alguien, ¿y qué? He soportado ruido, mi pene no ha crecido, el régimen alimenticio sigue en su sitio. Grita el político para agarrar el poder, afónico se vuelve en cuanto el poder le abraza. Lo peor es que estos basureros deben de acumular aburrimiento recogiendo spam, spam, spam, spam, spam y más spam. Bueno, a estas alturas estarán más relajados.

Tras presentar al resto de las inmundicias de la campaña, ahora toca acercar al lector con una narración realista del día de las elecciones. Ahí va.

Día de las elecciones

Ah, votar, votar. Las urnas se van acumulando de papeles. Delante de ellas hay gentes a montón, dispuestas a ahogar a la urna de papel. Cogen algunas cosillas de una extraña mesa larga. Ah, resulta que son materiales reciclados del colegio. Qué pavoroso, un colegio lleno de niños se convierte en la mayor muestra de política de nuestro barrio.

Una bonita sala de juegos infantiles ha sido transformada también. Es dantesco ver cómo se mezclan dibujos infantiles, juguetes más grandes que los minipisos ésos de Trujillo con pura política. Bueno, pensándolo mejor, es el vivo relato de nuestra política en los tiempos modernos, juegos infantiles que tiran del ad-hominem como argumento de autoridad.

Sólo he pasado por dos salas. Ahora vienen las colas masivas para depositar un papel que servirá para alimentar el ego del político, esto… de elegir al representante del pueblo. Salgamos del edificio interior del colegio. El aire. Creo que en este día de hoy, nueve de marzo, la primaria escolar huele a adulto. Ya nos hemos librado de la simple jornada escolar-política. Una avalancha de gentes sale para dar paso a otros seres vivos que residen en el barrio -oh, las cucarachas y los microbios están infrarrepresentados-.

Finalmente, esta saga se apaga. Dentro de 3 años, con las municipales, más espectáculo. ¡Y podré votar, por fin!

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Carta un poco abierta a Alcaraz (abierta con cuchillo, claro).

Abril 9, 2008 · No hay comentarios

ETA indignaba al pueblo con sus divisiones de cuerpos al tún-tún. Un día convertían a un ser humano en 78 pedazos, otro día en 90 pedazos y el segundo otro, en un pedazo de finado con agujero. Éste era el punto álgido de un concierto algo pobre en donde sonidos de disparos y explosiones se mezclaban para un espectáculo que serviría para dar notoriedad a la banda “terrorista” ante España.

Estos conciertos terroríficos eran. Levantaban indignación, que se materializaba en forma de manifestaciones. Se organizaron las víctimas, así nació la AVT. Con un objetivo loable, aprender a disparar a los etarras con pistolas de agua y mojarles los pasamontañas. Esos etarras lo sabían. Sus conciertos dejaban de venderse, los pedazos esparcidos ya no vendían. Éxitos en las listas de ventas tales como enseñar a volar a Carrero Blanco, sin éxito, eran olvidados por muchos conciertos malísimos en donde un inocente se sentía protagonista de una diatriba por la vida.

Si ETA se acababa, otra era de maldición nació. La AVT cambiaría…

Alcaraz, sin comerlo ni beberlo, obtuvo un poder inesperado. En la AVT, desafortunadamente, no había tablillas de ésas medievales que te soltaban rollos de maldiciones eternillas si las incumplías. Sólo unos míseros estatutos, y para cumplir. Cuando la poltrona abrazó al señor Alcaraz, éste decidió encerrarse en una sala. Para jugar a un videojuego tomando como protagonista manejable a una víctima de ETA. Sonidos de teclas. Sonidos de regocijo, pasó de nivel. “Game Over”, cara de indiferencia.

Para sobrevivir al vicio, se comía el folio original con los estatutos de la organización. Menos mal que era sin ánimo de lucro, esos 6.000 euros al mes que se sacaba eran zarandajas.

Rara transformación. Pasó a ser un demagogo todopoderoso de la noche al día. Sólo le hacía falta provocar una lluvia de grava contra el PSOE. Obró milagros. La AVT, que hasta ahora sólo deseaba silencio, tranquilidad y demás beneficios, se convirtió en un arma política. Como las polillas que se van de casa tras el verano, menos mal que se va, Don Alcaraz.

No le podría aguantar ver más en un trono, sentándose por encima de las almas de las víctimas mientras decora su orinal con una foto del PSOE.

Muy bien, Alcaraz. Sirviendo a la patria, ¿eh?

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Rapeando contra el copiando

Marzo 19, 2008 · 1 comentario

Introducción al contexto del artículo

Durante años, las discográficas, los autores, los gobiernos, las autoridades, el Monstruo de la Alcantarilla, etc… han tratado de convencerme de que no copie ni la Nada. Me decían que debía ser legal a tope mirando para otro lado. Sus consejos me los pasaba por la axila, además de reírme a saco. Pero en estos honestos días modernos, algo me ha convencido de que no debo copiar, nunca.

La abulia, propia de tierras yermas, del reproducir del vídeo Flash, con una pareja cometiendo un acto inmoral, se convirtió en una vivaz florecilla a medida que iba avanzando. El rapero negro que salía me alegraba la reproducción. Él ponía la semilla y el agua. Fiesta en casa. Pero cuando el vídeo se marchitaba, volvimos al principio, con matices. La misma pareja, que había aprendido la lección del rapero ése y sacaba el disco del PC justo cuando estaban a un tris de cometer su mayor acto criminal, piratear un inocente y solitario juego. El final, con su mensaje moralista -no copies juegos pero copia el anuncio para distribuirlo- y sus créditos esfumaron todo el crédito que podía pasarme el músico -cinco centavos y buen rollo-.

Nos extenderemos más sobre la parte del rapero ése. Aunque yo no entendía las cosas que decía -sólo alcance a ver la perla de “Si pirateas, se acabará la era de la informática” gracias a un comentario en Menéame-, le podía ver haciendo el ridículo metiéndose dentro de escenas de videojuegos incluso con el objetivo de hacer sentir partícipe al consumidor experto de anuncios. Muerta la pantalla del juego electrónico, se aumentó la rabia. Los juegos de cámara intentaban hipnotizar al que todavía seguía en pie -el anuncio dura 10 minutos-. Como sacado de una película de terror de los años 50, en algunos juegos de éstos, el rapero parecía emerger de la nada. Supongo que esto iba con segundas, con el objetivo de que al piratear algo sintiera un poco de terror como soñar con él y despertarme de manera brusca. Por lo menos he sentido algo de miedo. Creo que no volveré a copiar nunca un disquete de 3,5 pulgadas. Aún me tiemblan las piernas.

Rematamos el artículo con un escueto: “A grandes falacias, grandes carencias”. Y recomendamos este vídeo como entretenimiento barato para el perro, si es que lo tiene. Finalmente, en cuanto al rapero, baste decir que en realidad es un simple abogado amoroso. Parece que tuvo que buscarse un trabajo, aunque fuera un simple asustador de masas.

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Campañas de erecciones para las elecciones, primera parte.

Marzo 9, 2008 · 1 comentario

Cada cuatro años, además del sol que siempre está ahí, llega como un reloj el acontecimiento más teatral, incluso por delante de Tricicle. En la penumbra de tu casa ni te salvas del bombardeo mediático. Es la política, no hay hueco que se le resista. Juega a las campañas electorales. Cualquier respetable ser humano que haya dado con sus pies en el país, en España, sabrá al menos quienes son Zapatero y Rajoy. Sobre estos dos hablaré en esta parte. La segunda estará dedicada a los carteles de otros partidos y a las elecciones del hoy.

Mariano Rajoy ha estado mirándome dos veces por la ciudad a través de sus carteles. Ya en enero, se adelantaron a la mayoría de los carteles electorales con un mensaje más simple que el mecanismo de un sonajero, “Las ideas claras”. Su sonrisa desdentada me causaba el más profundo de los pavores posibles. Me miraba con esa cara de fisgón de baños de ancianas. Quería transferirme su claro pensamiento: “Vota, vota”. El eslogan no me seducía para nada. Después, cuando Zapatero se hacía fuerte en el mundo de la propaganda, los del PP contraatacaron con una copia del anuncio de ZP.

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Promesas sin dientes. ¿Te sobra el biberón, amiguito?

Retrataron a Rajoy en un mitin, así fue. Guardaron la foto, así fue. Los publicistas la rescataron, así fue. Algún experto en diseño gráfico la colocó en un futurible anuncio, así fue. Construyeron un eslogan que se apresta a bromas fáciles, así fue. Lo colocaron, así fue. Materializaron el anuncio y lo plantaron por la ciudad, comiendo terreno al otro ya mostrado más arriba, así fue. En su momento, cuando vi el eslogan de “Con cabeza y corazón”, me imaginé al candidato del PP arrancando el corazón y el cerebro de ZP. El cartel publicitario fue una copia pobre del que lanzó el PSOE, con matices. El eslogan y el logo se refugiaban en el frío fondo azul, al lado del retrato de Mr. Desdentado. Las tres partes no se querían mezclar, se temían.

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En el fondo te mola el rojo. No me engañas, sé que escondes el corazón y el cerebro de tu rival político.

Zapatero innovó copiando a Apple en los anuncios. Si hasta usó la misma fuente de letra que en los anuncios de esa compañía (Lucida Grande). Con las fotos de sus mítines, fue elevado a Dios, saliendo en carteles por todo Madrid. Quería regalar una sensación de acercamiento intangible. Esperó su momento oportuno para atacar. Vio a Rajoy desdentado y pensó: “Ataca ahora”. Así estamos, con sus pugnas por la calle. Sólo que las de los raperos ésos de Estados Unidos molan más.

Más tarde, pasaron a las alturas y a la gente. Se libraron de eslóganes barateros para colgarse en las farolas cual micos. Una jeta que imperaba. Daba órdenes. “Instalando el eslogan Vota en el cerebro”, “Integrándose con el sistema… instalación cancelada”. Así fue el proceso que tuvo que pasar mi cerebro con la simple contemplación de la propaganda ésa. Fallaron, naturalmente. Luego pasaron al plan B. Repartir folletos. A medida que se acercaba la fecha de las elecciones, las erecciones eran cada vez más notorias. En Cuatro Caminos, una señora mayorcita me regaló un bonito cuento, que tenía una magnífica narrativa. El PP había golpeado primero con su tremendo relato, lleno de texto y sencillez.

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Gran Simio Douala, ya sé que es duro. No puedes comer plátanos. Pero a partir del 10 de marzo podrás volver a tu deseado cuerpo simiesco, esa tela no te sienta bien.

Pero necesitaba más cuentos, Rajoy nunca es suficiente para hacer que el respetable se regocije con tanta fantasía. En mi barrio se desvivieron por montar un tenderete del PSOE para los que rondamos por ahí, más cargado de regalitos que la señora ésa pepera. Tuve suerte de alcanzarlo en el momento justo. Aunque el cuento que daban era menos pródigo y más pobre. Era un resumen del programa electoral de Zapatero, con menos palabras que el del PP. En cambio, me dieron más obsequios como un bolígrafo fabricado en China, que escupía tinta como debía ser desde el primer momento y con el que creé mis tiras y mi cuento sobre política en un papel que está en algún sitio de mi hogar dejado de la mano de Dios. ¡Y un póster para las elecciones al senado por Madrid, con las tres casillas marcadas en la parte del PSOE para que no tengamos que pensar!

Gracias por participar, bipartidistas. La hora de los demás se acerca con sus carteles, innovadores en comer estiércol. Un día existirá la respuesta. Estará aquí…

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Charlatanes, maquinando formas de mover la lengua ésa. Primera parte: Ken Ham y su caballo creacionista.

Marzo 3, 2008 · No hay comentarios

En tierras exóticas, donde el creacionismo levanta la falda de George Bush en uno de estos juegos traviesos, un dólar solitario y valiente residía en mi bolsillo buscando acomodo. Cuando parecía que iba a establecerse por fin, mis ojos se enamoraron de un libro. Como en la antigüedad, cuando se vendían esclavos a cambio de algo, el dólar fue para el tendero, que me dio un centavo que era fuerte y trabajaba a pleno rendimiento. Se volvió ocioso, ocioso. Se alojó en mi bolsillo. Sin la media naranja que necesitaba para comprar otro ejemplar del mismo libro, “La Mentira: La evolución”, en Amazon de segunda mano (0,02 dólares), murió entre la soledad y la ociosidad.

Precisamente de esta conjunción de papeles pegados para un objeto tan único hablaremos. Y por consiguiente, del charlatán que vomitó esto.

¿Quién es el charlatán? Ken Ham. Una de las cabezas visibles del creacionismo norteamericano, paradójicamente un titulado en ciencias. Nació en Australia. Rebotado de la ira porque se sentía esclavo de la mecánica verdad científica -enseñaba monsergas, según él, evolucionistas-, rezó. Alguien, que era un director asociado de una universidad de profesores australiana, le hizo ver la luz que reclamaba un gesto tan normal y a la vez tan inútil como el de juntar las manos.

Fue el octavo advenimiento de Jesús. Éste vino acompañado con toneladas de libros creacionistas. Entonces se hizo preguntas, como todo el mundo. Sólo que eran más disparatadas: ¿Por qué no comprendo el Génesis? ¿Por qué la Evolución es poco creíble? La respuesta fue creada a través de mentiras. Y éstas están siendo propagadas por el mundo, de la boca de señores como éste. ¿Y de qué va el libro del charlatán? Precisamente de esas burdas ofensas a la Verdad que son transformadas en Verdades por él.

Para ello, Ham usa como fuente absoluta la Biblia y sus diversos cuentos. Cuentos de no dormir. Su tesis es ridículamente burda. La Evolución de Darwin es mentira. Y está presentada en un tono propio de un libro consparanoico. Venga, ¿a qué le suena el mensaje de “Esa mentira circula entre nosotros. Esa mentira es la Evolución”? A un somero discurso de Castro. “Hay inmoralidad. Esa inmoralidad es EEUU”.

Qué bien se aprenden esas religiones los once principios de Goebbels para hacer propaganda eficaz. Bueno volvamos. ¿Argumentos que emplea? ¿He dicho argumentos? Debería decir falacias. Venga, ¿a quién no le suena eso de relacionar la evolución con el libertinaje? ¡Esto no es excusa! Incluso he llegado a leer tamaña burrada como la de asociar las drogas con la evolución. Aunque esto no lo ha dicho Ham, sino el que escribió una carta sobre ello, reproducida en el libro. Textualmente dice:

Quiero detallar en un solo punto, la gran fe en las drogas que yo tenía como resultado de creer que la evolución era una realidad. Cuando dejé la escuela, llegué a ser cada vez más susceptible a las drogas. Parecían tener sentido para mí porque en principio encajaba con lo que había aprendido sobre la naturaleza y el origen del hombre.

Todo tipo de estratagemas usa para dejar en mal lugar a la evolución. Sólo él es capaz de asociar pornografía y evolución. Indudablemente, un estilo único. Pero no sólo de embarrar a la evolución se trata. También hay que hacer llover barro sobre la sociedad, nuestras pautas de comportamiento, los peligros, etc… para acabar extrañando aquellos tiempos en los que el cristianismo ostentaba el poder de países europeos enteros, incluso más inmorales que ahora.

¡Ateo! ¿Te parece raro que Dios se ocupe de todo, hasta del comer? Ese cuento lo transforma Ken Ham en una verdad para ti. Una verdad dolorosa. Abomina de las “opiniones”, porque defiende la existencia de una autoridad absoluta.

Finalmente, Ken Ham, en términos modernos, quiere robarnos el mando de la tele para darlo a Dios. Ya me imagino la siguiente escena:
-¿Hago zapping? Oh, Sudán. Bajemos el volumen. Cambiemos de canal. Ah, ese individuo conspira contra mí. Que sea una muerte rápida. *una maceta cae y mata al sujeto*.

Quería apedrear a la evolución. Con su tesis sin patas, que se convirtió en un calamar gigante con digresiones por todas partes para apedrear, por fin, a todo el mundo que se aleje un milímetro de la Biblia. He leído sus pensamientos. Y apelo a considerar el libro como una comedia, para que nadie se equivoque al comprarlo. Disfrutarán con los pasajes de la Biblia que él menciona. Comedia pura y dura.

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¡Este tío me robó el bocadillo!

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