Leire Pajín:
La Red se ha convertido en parte de nuestras vidas. Nos permite comunicarnos, divertirnos, hacer nuestras gestiones, informarnos e informar. ¿Por qué no podemos hacer también política?
Atengámonos primero al estilo literario y a las imprecaciones personales. Es el texto de mayor enjundia que he leído, a falta de voluntad mía para navegar libremente por la florida prosa del BOE o el culto y limado inglés de los Federalist Papers, por citar dos ejemplos de un mundo bibliográfico que avanza cual masa informe. Nueve páginas. Online. Poca chicha. No habrá que forzar la rueda central del ratón. Excelente.
Salvo por la vaguedad de las ideas expuestas en el prólogo, firmado por Leire Pajín, y por ocasionales solecismos, como “mimos” en lugar de “mismos”, redundancias tales como “para defender y extender los valores y el modelo de sociedad que conjuntamente defendemos”, cuando un avezado redactor podría proponer “para defender y extender nuestros valores y nuestro modelo de sociedad”, el texto va bastante bien. Sólo necesito abrir mis ojos. Desaparición completa de mis párpados. Credulidad al máximo.
1. Antecedentes. Con cierta demagogia, el PSOE miró en pleno noviembre del 2007 a la verdadera cara de las elecciones contemporáneas, con engrudo de propaganda, el último grito en agencias de publicidad, promesas vagas y fáciles de memorizar, necesarias alusiones al rival y orfebrería corporativa que habrá de quedar en la mente del elector. No profundizaré en la política del PSOE con respecto a la Web 2.0, aunque aprovecharé que el Pisuerga pasa por Valladolid para recordar, por ejemplo, que sus foros no son precisamente un paradigma del orden.
2. Contenidos. Aquí se tratará de ofrecer una interpretación del texto. Se trata de no repetir errores, llegando a mezclar opinión con hechos y pasándose con las presuposiciones (moneda corriente en Libertad Digital y cualquier otro medio que se precie de pisotear los principios del buen periodismo). Allá vamos, sabiendo lo que es: comentarios personales, nada más. Comenzamos con el segundo apartado, “visión y misión”. Se podrá despachar en una oración: perogrulladas optimistas sobre Internet, ¡cómo si fuera tan fácil, que ya ha caído mucha literatura profética sobre la Red!, y emplear herramientas consabidas, como la milagrosa bitácora.
Tercer apartado. Llegan las enseñanzas sobre la creación de blogs para dummies. Poquísimo que objetar, si acaso eso de “tú capacidad de comunicación se eleva enormemente”, por la tilde intrusa y el hecho de que no aumenta automáticamente tu capacidad de comunicarte por un blog más en este mundo (¿quién acaba leyendo, en verdad, un puñado de bitácoras?). Al final… una errata nos otorga la risa tonta: Flirk en donde dice Flickr. Cuarto. Oh, sí. Ha llegado lo grande: ahora ya te puedes comportar como un bondadoso maleante cibernético de Lagos, pidiéndote cordialidad en la guía a la hora de mandar inmisercordemente los emilios propagandísticos que tanto necesitan tus colegas indecisos (¡si te dan consejos y todo, te lo ponen en bandeja!). Spam pero de buen rollo, eh:
Es importante mostrar un talante positivo, más encaminado a convencer que a contribuir al incremento de la crispación que pretende el PP
¡Más! Oh, sí. “Pásalo”. El sombrío SMS también vale. Mucha cordialidad, pero hay que rapiñar hasta el último voto, ¿eh? Maquiavelismo políticamente correcto. Y en el resto de los apartados… el PSOE te propone, indirectamente, ser vocero (habrá quien te acuse de trol de jardín presto a comerse cultivos), además de invitar a otros de su cuerda. Y en bitácoras, alguien podría hacer spam en los comentarios, siendo ignorado por todo el mundo en pos del Partido So Español. Y no te detendrás ahí: tú, con tu voluntad, serás el terror de webs de noticias y encuestas. ¡Ríete cordialmente, aunque no seas el villano villano Mendo, de profesión “facedor descarado de maldades”!
3. ¿Y qué fue? Parece que el plan 2.0 del PSOE no llegó a tanto. Tenemos a iz@psoe.es, un “robot” al cual podías agregarle en el MSN Messenger, siendo abandonado por ahí. Una gracieta más de campaña. Como esas promesas de usar y tirar, como esa retórica vacía. Dicen los sabios veteranos que en campaña lo flipabas, pero cuando le agregué… ya había pasado la tormenta. Y mustio le hallé. Nunca me devolvió un mensaje. Nunca. O fallé al enviar mis mensajes.
Y se lanzó a ser aún más Web 2.0, teniendo página en Netvibes. En campaña, antes del estruendo de marzo del 2008, bullía el antro. Hoy está tan abandonada como cierta parte de la estación de Príncipe Pío. En cambio, hay que reconocer que la Blogosfera Progresista se mantiene viva, incorporando bitácoras albergadas en diversos servidores. Aunque mucho contenido sea de jaez parecido (o no sea la última entrada de una determinada bitácora en según qué casos). O palidezca ante sitios aglutinadores de calidad superior como NeoProgs. En fin, ¡viva este mundo de claroscuros!
4. ¿Dónde conseguir la guía? Para contrastar las tonterías antedichas, se puede leer por tu cuenta la guía ésa en estos dos enlaces:
Guía online en Scribd.
Web oficial del PSOE para guardarla como oro en paño.
¡Disfruta de ese género del Bazar de Venecia de la política!




