Cerebro de Espuma II

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Niñato, ¡oye y tapa tus orejas!

Noviembre 8, 2009 · Dejar un comentario

Sé que tienes escasos pelos en los huevos y encima sin rizar mucho, que te duelen los testículos en desarrollo que tienes, ¡hermosamente preparados por Mamá Naturaleza para reaccionar ante la visión de modelos brasileñas!, que toca vivir una vida individualista más anodina aún en esta sociedad capitalista y sisar exuberantes cantidades monetarias a los progenitores para poder desarrollar una vida callejera en tu tiempo libre con una independencia más falsa que una moneda de 3,83 duros, y que es menester contar trolas a tus compañeros para enaltecer tu ego.

¿Correcto? No te preocupes, en la Agrupación Sir Henry Morton Stanley comprendemos a la perfección tus inquietudes. Con nuestro completo equipo, expertos en difundir mentiras explotando al máximo las estructuras por las cuales se rige nuestra sociedad posmoderna, ¡concedemos infinitos pábulos a tus mediocres trolas!

No somos viejales carcomidos por los vaivenes del tiempo, somos jóvenes con habilidad y experiencia. Inteligentes y ambiciosos, con una misión honesta en este mundo: ¡ganar dinero a espuertas! Preséntanos tu trola, preferiblemente acompañada de buenas risas por ambas partes, y la estudiaremos. Luego, te daremos varias opciones a elegir dependiendo de lo lejos que quieras llegar. En todos los casos corregiremos tu maravillosa mentira por si detectamos solecismos o el estilo requiere una mejora.

¿Cómo actuamos? Eso te preguntarás, queridísimo efebo. Nuestro campo de actuación principal es Internet, que es donde mejor nos movemos como paquetería extraviada en la Era del Baile Sensual entre la Electrónica y lo Digital. Desde nuestros ordenadores y una conexión que cambia de IP continuamente, nos podemos registrar en foros de todo pelaje para hacer de spammers y anunciar tu burda y patética mentira. Y si ellos se ofenden invocando a la normativa, ¡sacamos nuestros más salvajes y refinados aperos para hacer de buen troll!

Lo dicho más arriba es sólo un ejemplo, pues Internet es vasta y tenemos que aprovechar la imaginación que nos hemos labrado. De una manera u otra, al final del día ganarás visitas. A tal efecto, somos muy presentables también, ¡no os asustéis! No reaccionamos extrañamente frente a los elementos e inclemencias del mundo. También tenemos cursos de oratoria y retórica aprobados, ¡con nota! Si así lo deseas, podemos arrimarnos a la azotea de un instituto con megáfonos o, en caso de no haberla, ventana de una clase o algún balcón. ¡Y a comportarnos como Cicerón hipnotizando (o durmiendo) a los zánganos que desees convencer!

Páganos en euros o neopesetas. Seriedad y transparencia garantizada, ¡ojo, ya es mucho en los tiempos que corren! ¡precios ajustadísimos tenemos!

Tenemos una miríada de ofertas, pero os presentamos las dos más básicas. Si quieres más, pregúntanos.

Difusión de una trola – Modelo Básico. 10 €, 1.000 neopesetas.
Dicha trola sólo tendrá difusión en Internet. Para ello se acosará a 100 sitios: periódicos online que habiliten comentarios, foros de discusión relativamente permisivos, redes sociales, etcétera.

Difusión de una trola – Modelo Avanzado. 35 €, 3.500 neopesetas.
Se acosará en 200 sitios web. E irá más allá de Internet. Pregonaremos en parques e institutos, ¡a luchar por la inserción cerebral a gran escala de tu propaganda!

Y para rematar, un caso con éxito:

Los integrantes de la Asociación Cultural Just Dead han difundido, a través de agentes anónimos, la noticia de su retirada tras haber calado la trola del custom firmware para la Playstation 3 en el foro de Scene, sito en EOL. A día de hoy aún se lo creen, aunque la versión oficial siga gritando y afirmando: “¡Es una trola, una trolita!”.

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Discurso de conmiseración con la lengua oprimida

Octubre 25, 2009 · 1 comentario

En mi facultad se anunció el horario del encuentro de asambleas contra el plan Bolonia en euskera unificado (euskara batua), bable, gallego, catalán y castellano moderno. Se ha pretendido reconocer a las cinco principales lenguas de la actual España, con la conveniente pátina de progreso y solidaridad con la variedad cultural nacional. ¿Objetivo? Sencillísimo de entender. El respetable espectador se conmueve y aplaude semejante gesto de magnanimidad.

Pero, ¡ay, cuando el barniz se descorre! ¡Cuántos déspotas lingüísticos se nos aparecen! Aquí se ha cometido por enésima vez la misma y grave tropelía: han constreñido y reducido en demasía el riquísimo acervo lingüístico de Iberia. Para empezar, ya se omite a los hijos bastardos del castellano, todos ellos lenguas criollas: papiamento, delicioso manjar de las Antillas Neerlandesas, la Lengua General (Língua Geral), chabacano y su extinta variante, el ermitaño, chamorro, sefardí, la lengua que hereda cierta parte de la judería, y el palenquero.

Se sigue atropellando sin parar, ahora se ignora brutalmente a las fusiones lingüísticas. Usted no leerá aquí nada de, a saber, criollo annobonense, jopará, portuñol, llanito y spanglish. No podrá comprobar hasta qué punto España y su idioma de cabecera se mezclaron en son de paz con la cultura portuguesa, indígena y, más recientemente, la anglosajona.

¡Y no, no se detendrá jamás la Tiranía de Las Cinco Lenguas Escogidas! Ya en territorio español, con qué espectacular ignorancia pasan por encima de tantos idiomas. Con qué rudeza y firmeza el bable patea a sus semejantes: leonés, mirandés, extremeño y demás dialectos aún menores. Gigantesco es el mar catalán, amparado por el eje Real Academia de las Buenas Letras de Barcelona-Cataluña-Barcelona. Cuando le da por reivindicarse frente al masificado castellano anega a sus allegados mallorquines, valencianos y araneses, que van perdiendo fuerza rápidamente.

La aspiradora vasca modelo Batúa todo lo puede dentro de su chico territorio. Con la potencia al máximo, traga todo dialecto vasco que halle: navarro, occidental, suletino, central, navarro-labortano y dialectos menores limitados a pequeñas aldeas sitas en montañas. Al final, lo que hay: enorme bola de pelusa unificada con el más moderno vasco como resultado. A lo lejos, el gallego parece una blanquecina paloma pero de cerca es un sombrío buitre. Se declaró en rebeldía, disociándose así del portugués, y esconde a la fala en un armario muy, muy lejano.

Las cuatro lenguas antedichas son zapateadas con sumo gusto por el Castellano. No obstante, como tiranas menores, son bravas, agonizan y resisten frente a un idioma tiránico que ha echado al árabe, bereber y mozárabe de una tacada.

Se ultima esto denunciando también la grave falta de representación de las lenguas muertas que pasaron por estas tierras: celtíbero, ibero, latín vulgar y culto, fenicio, griego antiguo, tartésico y, muchísimo más atrás, las pinturas rupestres de Atapuerca. Es especialmente ominoso este último caso. Si estos adalides del progresismo ignoran dichas expresiones pictóricas, ¿quién va a representar a unos hombres de hace miles de años para que no se sientan zaheridos?

Nótese que se hace necesario omitir, en aras del espacio, más lenguas que hayan pasado por territorio español o nacido a partir del castellano.

Aunque ocupe mucho más tiempo, ¡empapelad esta facultad con carteles en un mogollón de idiomas más!

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Unas crónicas más de feriado (II)

Octubre 14, 2009 · Dejar un comentario

Hermanos Díaz. La culminación de la dinastía real Tombola.

La frontera es clara. Una callecita por la cual emigran vehículos de la Vaguada debo atravesar para la segunda parte de la feria. Llega el tedio de lidiar con masas humanas aún más ingentes.

Simple atracción sin mucha imaginación: camas elásticas. Nuestros infantes saltan sin fin y nos sorprenden con sus tópicas acrobacias. Es puro esparcimiento que habrá de durar unos minutos. Antes de ser efebo, yo saltaba en aquellos artilugios y me sentía parte del Paraíso en la Tierra. Ahora, ellos tienen semejante suerte, la de poder emular a Ícaro y su vano intento por alcanzar el Cielo. A la vez, una bomba de humo o un efecto especial inunda del ídem un pequeño porcentaje de la feria durante unos minutos. Con la ayuda de las lucecitas y la música de hojalata, me parece estar por unos segundos en una discoteca

La atracción comunitaria: Tribu Comanche Show. Una gigantesca plataforma con Parkinson, cuatro toros mecánicos. Se paga entrada, el propósito es sencillo: que aguantes y no te caigas con un torito de pega para poder justificar que te acercas peligrosamente a la ruina. Muevo la cerviz y miro, ¿qué ven mis incrédulos ojos? ¡La disonancia! ¡Banderas constitucionales de España, galas y de la Unión Europea! ¡Y qué fondo, excelente idealización de un Oeste estadounidense! Dos banderas yanquis, un plagio del logotipo de la Harley Davidson y dos pistoleras acordes con los cánones gringos de belleza. La parte trasera (y oculta) de la atracción un sucinto comentario se merece: ¡qué bandera española más gloriosa, con toro en vez del escudo actual, se exhibe al conductor de la M-30!

Al término de la feria está la espectacular noria, visible desde parte del barrio del Pilar. Un servidor cualquiera se monta en la Noria, poco a poco ve cómo descubre si tiene vértigo o no y, en la cima, acaba por tener una privilegiada vista de Madrid que no cubre más que unas pocas manzanas. Unos minutos más tarde, sale. Piensa en cómo le ha estafado el taquillero. Si es menester, añadirá a su mente una vista apocalíptica en donde a la Noria se le descuajaringa su eje y rueda unos kilómetros arrasándolo todo a su paso hasta que un inoportuno misil Tomahawk la para.

Bajo una incesante lluvia de burbujas, maquinada por algún cachivache de alguna atracción que estaba contemplándola, vi su nombre: “CIRCUITO JARAMA”. Ofrecía todas las maravillas de una farsa ideal: guardias urbanos realizando el saludo romano y vigilando con sus plásticos ojos, toda suerte de vehículos para críos: un Talgo-Locomotora Clásica, un cisnemóvil con bandera pirata, un todoterreno de los cascos azules, el yate real Estrella, de cierto parecido a su semejante realista Bribón, un vehículo del servicio de incendios adornado por molinillos de colorines, dos banderas de la UE, y demás esperpentos, figuras colgantes de Mickey Mouse, Taz, un payaso llamado “Alba”, un Teleñeco, y Hello Kitty, disfraces de Minnie Mouse, música estridente de latón y hojalata, y semáforos parpadeantes que deliberan entre el amarillo y el ámbar.

Camino por los mismos sitios para revisar más a fondo la feria. Una ensalada de gilipolleces, como ésta: concierto de láseres que a toda velocidad van y que pueden desgraciar los ojos, culpables: niñatos flipados y criajos desbocados, todos ellos probando con el frío metal. Queja particular #430: ¡Odioso invento!

En cuanto al yantar, he visto algo más de mundo. Pequeño bar, donde deberán servir cócteles tipo A y B, mojito y caipirinha, respectivamente. Deberán alimentar la identidad nacional: banderas cubanas y brasileñas para más inri. Si no son los efectos especiales, es el olor a fritanga el que alimenta y ha de realizar ampliaciones en nuestro estómago por si nos urge el hambre. Todo ello, bendecido con las bonanzas del vino en cartón. Su riqueza inimaginable de matices la apreciaremos en un vaso de plástico. Podremos degustar el perfecto sabor derivado del desequilibrio entre uva y alcohol.

La última atracción reseñada. El Club Naútico Tuni, estanque no potable y artificial, con muchos bichitos muertos flotando y la tranquilidad de poder navegar justo al lado de la atronadora M-30. ¡Pilote, si nació Ud. en el siglo XXI, un hermoso barco de goma con decoración animal! ¡Lo que padecerá será un ligero reposo y lo que observará, émulo total de la Costa Azul! Se extrañan batallas navales con espadas de plástico o la fantasía armada que prefiera el lector. Todo ello, adornado con imaginería plagiada a Disney.

Sale un servidor de la feria, mucho no le ha durado la experiencia.

Nota adicional: En otros años me dormía más temprano y era tradición ver el culmen de la feria, fuegecitos artificiales que habrían de ser admirados por todo el Norte de Madrid. Este año he vivido de espaldas, puedo decir que me he abonado ya a la preciosa paradoja: feria comentada en dos artículos, culminación ignorada gracias a esas impotentes espaldas que pueden fijarse sólo en el Ordenador.

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Unas crónicas más de feriado (I)

Octubre 12, 2009 · Dejar un comentario

fiesta_barrio_del_pilar_2009

No soy el más lúcido Guerrero de la Noche ni domino todo el tempo y los secretos de la penumbra, ¡en cambio, cuántas sesiones he tenido para congeniar con mi flexo y mi ordenador! ¡Pero saldré y consentiré que el nuevo frío otoñal me refresque! ¡Por esta crónica!

El caso es que parto para otra feria de barrio (¡la inmensidad de Madrid os ayuda, pequeños intentos!): la ya conocida, por estos lares, feria del barrio de Pilar. Promete diferenciarse esto un pelín de lo visto en la feria de la Dehesa. Mayor inmensidad, mayor acoso del tráfico. Garrapateo eso y, sin darme cuenta, me apeo del autobús.

A lo lejos, las luces del embeleso y el ¿impresionante? portón sustentado por bombillas. Auguro un pescozón de aúpa por gentileza de Iberdola a los organizadores.

Me engulle el agujero gigantesco del fin de semana patrio: masas. A buen seguro, me toparé con algún humano. Se entra. El yantar es variado, ¡hasta comida exótica como el kebab o el perrito danés! Y un mesón gigantesco al aire libre que parece mirar con voracidad a cierta churrería, apostada a su derecha. No da la guita, por no dar ni siquiera la llevo. Prosigo y describo más de la cuenta.

Para quien desee seguir circulando su dinero, una señora variedad de juegos hay: derribar bolos vía ejercicio del balompié (fuerte chute), disparar dardos y que éstos acaben dentro de tres anillas, destruir completamente tres globos a cierta distancia, chinchar a los globos-corazón hasta su completa explosión, derrocar a abollados botes con un rifle de aire comprimido, y lanzar una pelota como los cánones mandan para que un Homer la devore completamente; todo ello tiene un objetivo común, poder obtener un mísero peluche actualizado -cof, cof, Stewie Griffin- que se alojará gratuitamente en el cuarto de los trastos.

Si bien impera un extremo conservadurismo que espantaría incluso al Partido Carlista, la tómbola Gran Bazar Hermanos Díaz, meca de los embutidos rancios, las videoconsolas plagiadas, los presuntos vinos y toda una suerte de trastos, de frágil electrónica, que se te romperán sí o sí a los dos días, ha sabido leer el statu quo actual de la Nación y con demagogia ha anunciado ISI, ISI, ISI, AQUI NO HAY CRISIS (sic). 1€ por cinco boletos, sendos papelotes, es el precio anunciado. Y a pocos metros, El Empleado me otorgaba un billete promocional abollado que debería atraerme hacia el imán de la tómbola. Puro espanto gráfico, en la segunda parte prometo escanearlo.

Elemento diferenciador en medio de la feria, unas vendedoras ambulantes. Una bombona de helio comprimido, una elegante mesa de plástico desaprovechada en exhibir fruslerías para tirotear pompas de jabón al prójimo y pilas alcalinas, y una miríada de globos apetitosos para todo infante. Ya compite el lugar con el centro comercial que tiene a su lado, ¡con cuántas pilas AA satisfará sus necesidades el vecino del quinto, presto a la creación del ventilador gigantesco que refrescará a un 0,0062% del territorio madrileño!

Apasionante tren de la bruja: tres empleados ¿subcontratados? por unos días, dos brujas y un payaso. Son comunes los viles atentados a los derechos del Hombre mediante escobazos, garrotazos indoloros e intentos de susto que ya llevan décadas entre nosotros. No faltan los chascarrillos con los primeros de la cola, como mojar al pobre cliente que aguarda su sesión en semejante lujo ferroviario sin conductor. Qué encantador es ver a una temible bruja escrutando el billete, metiéndose de lleno en el esperpento.

Humareda y luces a mansalva para amenizar: es un pasito más a la muerte por problemas respiratorios. Los arabescos de la atracción, cómo no, son pinturas y esculturas dignos de medirse con las tiras de la revista local “El Extintor” y algunos engendros escultóricos. Tampoco falta erotismo: tenemos en la parte trasera a una bruja, de mirada amable y ojos verdosos, turgentes senos, pezones erectos, notorio y curvo trasero, ropa minimizada, botas de tacón elevado y calabaza alegre en mano. Público objetivo acertado: adolescentes salidos y adultos nostálgicos; errado, niños curiosos que aprenderán sí o sí anatomía femenina.

Algunos vecinos han equiparado a nuestro flamante Metro Ligero con esta atracción. No obstante, andan errados. La celeridad sin par del tren de la bruja es incomparable, llegando a romper el pico de los 20 km/h. Quien haya montado en semejante atracción habrá notado la velocidad en estado puro. ¡Impresionante obra del Hombre que merecerá un lugar en mis fantasías!

Acabado el trenecito de la bruja, piso zona especial, contada con más detalles en la segunda parte…

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El nuevo IVA, contra HAVA.

Octubre 7, 2009 · Dejar un comentario

El Gobierno sube el IVA a partir de 2010. Oh, la puñetera actualidad. ¡Me persigue, me conmina a escribir perogrulladas! Pero ahorita, condenado a hablar sobre el tema, tomaré un recodo y me sacaré una ucronía cualquiera que demostrará cómo la idea de Zapatero puede explotar y destruir cosas ajenas!

¿Han oído hablar de Me Da Error. Anecdotario informático? Ese libro se ha convertido casi en mi Biblia, mi consulta de referencia si quiero reírme en privado sobre las torpezas informáticas patrias. Incluso ha merecido varias relecturas en búsqueda de simbolismo oculto, aunque el estilo es de tan sencilla comprensión que al final acabo recordando con más claridad historias de la informática que el autor sufrió en sus carnes como la Increíble Chica que Agitaba Fuerte el Ratón Creyendo Que Era La Única Forma de Acabar Temporalmente Con El Salvapantallas del Windows ¿98?™. Y en cierta ocasión, uno de sus enunciados me impulsó a malgastar unos días de mi vida en el único foro falso que he realizado, MEGAPIRATEO PLAYSTATION.

A tal efecto, relacionándolo con la actualidad y la posterior ucronía, les recordaré resumidamente una historia del susodicho libro:

Empresa de tres al cuarto, HAVA, en pleno 1992. Gobierno, bajando el IVA en dos puntos (18% al 16% menciona el artículo). Los programas de la empresilla, chapuza total: a toda fórmula se le sumaba el precio del impuesto sobre el valor añadido. Llegado el cambio, había que modificarlas una por una. Y a todo eso, el dueño, Quino, pretendía cobrar a sus clientes, que ya pagaban religiosamente el mantenimiento amén de la licencia de los programas de su empresa, por una simple modificación de IVA -a 180 € salía la broma-. Y del camelo se dio cuenta el buen consumidor, que exigía plena libertad para no estar supeditado a los limitados conocimientos sobre Economía que atesoraba el bueno de Quino, que finalmente tuvo que ceder y dejar finalmente la reparación sin coste adicional.

Y hete aquí la irreal y alocada ucronía.

Es julio de 2010. Fecha de terror, tal como lo deseaban los utopistas de la década de los 90: llevamos ya dos décadas sin evolución estética alguna y la Historia ha pegado un frenazo, salvo por algunos incidentes de importancia menor como las continuas rencillas en el Tercer Mundo. Tres humoristas, asqueados del creciente dinero en sus respectivas cuentas y de dibujar (o garabatear) monos grotescos para solaz de la aterradora masa consumidora, decidieron aliarse para subvencionar a la decadente empresa valenciana HAVA.

En dicha empresa vieron una oportunidad para hacer de amanuenses del humor natural y espontáneo. Deseaban verla cual barbo meneando agónicamente su cola en plena tierra para describir el percal luego en nuevecitos libros cómicos. Pero todo negocio, incluso bien subvencionado, puede fugarse. Y es lo que ocurrió a partir de la entrada en vigor del nuevo aumento de IVA en esta piel de toro; de nuevo HAVA se hallaba en una encrucijada. Creían, ingenuamente y eternamente, en la inamovilidad del impuesto sobre el valor añadido. No sucedería de nuevo aquella torpeza de facturas que cambiaban automáticamente al alterarse esos impuestos, sin importar la fecha.

Ocurrió el desastre. Aquí estaba Quino, estoico y de camino a la ancianidad, pidiendo una barrabasada a sus tres clientes restantes por la modificación; ellos acababan de ganar un pelín de criterio y no lo iban a consentir. Se dieron la vuelta. El dueño, de rodillas y suplicando por un octavo de cliente. No llegó siquiera. Humoristas cansados, se acabaron las gracietas para vender. El ruido de unas persianas metálicas cerrando a todo trapo, el más absoluto vacío dentro. Y el cartel “SE VENDE”, bella metáfora del fin de una historia.

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Breve noche de feriado (II)

Junio 22, 2009 · Dejar un comentario

fantasmacornudo
…¿Y que había más allá del tren de la bruja? No tenía miedo ya, ¡debía correr a conocer más en fondo la feria y disfrutar así del delicioso aroma a fritanga, tabaco, alcohol y hasta porros si hacía falta. Hace dos días, me asustaban con ese tren de trayecto estrafalario a la vez que anodino. Hoy mismo, ¡cómo desmontan con rabia unas fiestas ya acabadas!

Restauración

¡Fermosa aorta obstruida en un futuro próximo, adulto! ¡Colesterol por las nubes, articulaciones prácticamente inmóviles y preciosas lorzas! ¡Litros de mala cerveza! ¡Oíd, consumidor adulto! Come, come, ¡come inmundicia grasienta con precios desorbitados! ¡Y diviértete de broma, que te echaremos la mismísima nada en tu cerveza!

A diferencia de otras vulgares y raquíticas ferias, ¡estoy emocionado, o debería estarlo! ¿Qué veo? ¡Albricias, un puesto de vecinos asociados y bien integrados con sus camisetas rojas identificativas observo! En vez de carteles anunciando sucintas ideas para mejorar el barrio, se apela al estómago del vecindario anunciando aceitosos, humeantes y exquisitos chorizos a precios, sorprendentemente, módicos. ¡Una diminuta sonrisa se me dibuja, al fin!

Quiero gritar “¡A robar a Sierra Morena!” y tener mi preciado porcentaje de razón, ¡pero para ello tengo que mirar al otro lado, a ese bar adornado por carteles de un grupúsculo del PSOE! He procurado mantenerme alejado de su barra fríamente metálica, pues temo acabar por pronunciar “quiero sangría, por favor” para que el camarero se abalance sobre mi bolsillo cual vampiro y me conmine a pagar cinco excesivos euros, casi un diezmo en toda regla por disfrutar de sus raquíticos y clónicos servicios.

Por el mismo lado, hallo otro bar. Único en su feriado, ¡tiene más de un eslogan! Me llama la atención especialmente éste: En cada barrio, revolución. Recórdome en demasía a aquel anuncio cubano con la jeta del Ché anunciando fabricación de Vietnams en masa. Y le echo una ojeada. Resulta ser una ensalada de partidos de izquierda, nada extraño en la política líquida de la actualidad. Por un lado, el Partido Comunista. Por otro, Izquierda Unida, vendidos al capitalismo caníbal según algunos comunistas radicales. Como el agua y el aceite, se fusionan en armonía para ofrecer buena bebida norteamericana y fritanga deliciosa. De sus precios nada vi, nada sé.

Misceláneas.

Las fiestas de la Dehesa, un dechado de originalidad, deberán contener trazas de elementos discordantes. Disculpemos así a tantos que quieren una feria mediocre más, ¡no la tendrán!

La concentración de gente en una noche veraniega algo fresquita no impresionaba. Me asusté para mi bien. Había una paulatina evolución en la lógica humana de nuestra nación. Las colas y las aglomeraciones seguían existiendo, cómo no. Sin embargo, algo novedoso y poco constante ocurría en algunos tramos: ¡yo podía caminar sin chocarme con nadie!

Por cierto, para el ojo cínico de un sociólogo bisoño, este antro fresco de degeneración y vicio, como diría un recalcitrante y típico moralista, servía para estudiar y observar, a menudo con sorpresa y desconcierto, las tendencias de cierta juventud madrileña en los viernes calurosos tras la conclusión de un curso más de nuestra educación secundaria en general. Y para los salidos, representaba una magnífica oportunidad de alegría y tristeza a la vez: el bamboleo de senos femeninos firmes y bien desarrollados, habitualmente acompañados por las apasionadas manos de machos alfa en desarrollo listos para mantener el crecimiento demográfico del país en un futuro.

Para rematar la cosa y echar sal marina a esta sección, una estrafalaria historia me aconteció.

Mis posaderas pongo en una silla de plástico para suscribir estas líneas con tiento y descanso. Unos segundos después, tras un muy breve garrapateo con mi bolígrafo negro, se me bendice con una mano en mi hombro. Y detrás veo a un adulto con una tremebunda cogorza encima que me tiene atrapado durante muchos minutos para darme cháchara con supina incoherencia. En su otra mano, la que no hizo contacto con mi cuerpo, hay una curiosa posesión de carácter muy temporal. Un gigantesco vaso de plástico de cerveza barata.

Hállome yo, cagado de miedo por mi natural cobardía, completamente desconcertado. Por sus señas deducí que trataba de reemplazar, en pequeña escala, al Gran Hermano para vigilarme y señalarme. Me encanta el absurdo en sus formas artísticas, ¡pero este absurdo real superó todo lo que pudieran imaginar unos guionistas, por muy buenos que fueran, con su lógica! De asuntos sobre zonas madrileñas, saltaba a un Numancia sin referencia concreta alguna, me mandaba callar o me hablaba muy sucintamente de varios países del Oriente Próximo.

Y se reveló este monstruo realista con un sonoro, exagerado y paranoico “Yo controlo las casas y fiestas”. El absurdo seguía en acción. Me habló de un Movimiento indeterminado, luego me dijo que fuéramos amigos para acabar estrechando nuestras manos. Remató con una antológica cita, “yo trabajo, tu mal movimiento”, llevándome al desconcierto. Antes de poder levantarme, me asaltó con más chorradas. Escapé andando cuando se cansó. Libre era, soy y seré. No he vuelto a saber de aquel hombretón completamente locuelo. ¡Venid, Samuel Beckett e Ionesco! ¡Miradme! ¡Escribid algo!

¡Por el amor de la ley natural, se me bendice con una experiencia cutre y alucinante para poner un poco de sal a mi estándar y aburrida vida de ciudadano europeo!


Acábose aquesta crítica saliéndome de la feria y conociendo la cruda realidad: coches juntándose en una especie de aparcamiento improvisado y las vergüenzas traseras de algunas atracciones, amén de la emigración e inmigración de ciudadanos que aplastan aún más la hierba del parque madrileño de la Dehesa de Villa en su búsqueda o huida de una noche presuntamente divertida. Mozalbetes, ¡reciclen este texto si quieren criticar ferias españolas, que a fin de cuentas son bastante clónicas!

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Breve noche de feriado (I)

Junio 20, 2009 · Dejar un comentario

fiestado
Fiestas de la Dehesa de Villa, cálida y desagradable noche de junio en pleno término de esta primera década del siglo XXI. Calle cortada, luces abundantes. Así fue, así le contamos de manera socarrona aquella pieza secundaria en la continua carrera por la irregularidad de la dignidad humana.

Barriga sobresaliente a la vez que ‘chic’, con el aliento de una cerveza aún flotando en su boca, con una mano ocupada y cariñosa, un hermoso, anodino y cutre conjunto compuesto por una camiseta roja sin mangas de índole claramente deportiva, pantalones oscuramente azules ideales para una pachanga de baloncesto y sandalias andrajosas. No nos olvidemos del pelo que asomaba en su pecho, el sudor de serie que llevaba incorporado en su corpachón y, por último, andares desganados a la vez que firmes.

Era yo. Tendría que ser un paradigmático padre de familia manufacturado en España, pero no. Era yo mismo, un mozuelo joven al cual los poderes fácticos le atribuían un esplendoroso futuro sin máculas. Y ahí estaba, suscribiendo estas líneas con un hermoso cuaderno verde y un bolígrafo corporativo en vez de llevar a mi supuesto hijo pequeño a entregarse a esta obscena parafernalia de luces y sonidos cutres.

Pies en polvorosa no puse, con fruición deseaba flagelarme al meterme en una feria chica de mi distrito. Sin esperarme higos chumbos afilados a mi anodino paso, me recibieron cálidamente con ruidos escandalosos a lo largo de la corta feria, deformaciones de la música. Algunos las identifican como celestiales gruñidos provenientes de los cassettes de gasolinera. Aquellas experiencias clónicas de feria típicamente española me agradarían.

Con mi inmensa estulticia, berreo esto en interminables párrafos separados por temáticas. Alguien mucho más inteligente y con criterio diría “NOS LO PASAMOS VIEN EN LA FERIA TE KIERO MAZO HUMANO GENÉRICO!”, siempre bien acompañado por una foto con tonos rosados y empalagosa hasta decir basta.

Tómbola.

Si la lotería falla casi siempre en su casa y la administración estatal se la juega siempre con numeritos de la suerte y probabilidades disminuidas en demasía para acabar viendo, muy de vez en cuando, dos raquíticos euros, ¡quítese de toda dignidad y gane un subproducto copiado y chino en la tómbola más cercana e indigna que tenga a su alcance!

Ahí, como en toda feria, observé lo más bajo de la civilización de nuestra carpetovetónica Castilla. En un puesto, boletos rosados desparramados por doquier aparecían bajo mis pies, con el asfalto de la calle Francos Rodríguez como víctima de esos humanos que mantenían una aparente inquina hacia la Suerte. Los premios que ahí se mostraban, salvo un vinillo mediocre y un típico jamón con su choricito, eran bagatelas clónicas manufacturadas en las fábricas más inmundas del Lejano Oriente que, tarde o temprano, adornarían los sótanos o desvanes de los hogares de cierta parte madrileña. Siempre que se fuera afortunado, claro. Personalmente, disfrutaría a rabiar con esos juegos en blanco y negro presentes en la falsa PolyStation que sorteaban. Para terminar machacando la consola con mis puños.

En otro puesto, tras escudriñar más a fondo esta mediocre feria, observé unas sillas de plástico bien dispuestas y ocupadas para recibir a un orador sin brío en sus intervenciones y con el brazo sólo dispuesto a señalar, de buena desgana, a algunos afortunadísimos ganadores. ¡Aprended, políticos carismáticos! Sin salirme del lugar, apasionante televisor de tubo encendido vi. En su pantalla, una mano visible extraía continuamente e incansablemente bolas con números, apelando a la idiosincrasia del juego de azar. ¡Mejor y más anodino que bodrios de las cadenas autóctonas en abierto, como esa Noria Estropeada y Locuela de Telecinco!

Atracciones.

Bajan y suben subrepticiamente. Los niños aparentemente se divierten. Y alegría suprema para el taquillero, que sólo tiene que dar boletos de cutre papel para rentabilizar semejantes monstruos derrochadores de petróleo y carbón.

Están siempre acompañadas por un hilo musical de primerísima calidad, unos diseños pictóricos en sus metálicas paredes que demuestran exorbitante originalidad y valeroso riesgo al usurpar, en muchos casos, personajes a las multinacionales de la industria del entretenimiento audiovisual. Esto último es lo que más se renueva con frecuencia en nuestras ferias para dibujar una sonrisa en aquellos niños ingenuos y bien alimentados por imágenes multimedia.

Cochecitos de movimiento fijo que, con un poco de adaptación, serían celdas diminutas para torturar a disidentes políticos en países con gobierno excesivamente firme, toboganes de goma que acaban por hacer preciosa y dolorosa fricción con pieles infantiles excesivamente secas, automóviles de choque excesivamente suavizados y correctamente políticos que mantienen en vilo a un progenitor cualquiera ante el excepcional riesgo de la diminuta herida que pueda abrir su vástago, y atracciones de movimiento excesivamente predecible, regular y, normalmente, rectilíneo para otorgar regocijo gratuito y falso a los niñitos nerviosos.

Prodigios mecánicos de hace un porrón de años que se han mantenido, en esencia, iguales y clónicos por encima de las circunstancias que han afectado al normal desarrollo del Estado Español. Que perderían frente a formas de ocio más sostificadas y atractivas para los niños como los videojuegos o las películas de Disney, ¡pero siguen al pie de cañón, aprovechando la ingenua y nada sibarita capacidad infantil de goce y diversión!

Con mi actual lógica, ¡no me entenderé jamás con ese niño bastardo que fui hace una década y que disfrutaba irracionalmente de estas estúpidas atracciones, mientras los taquilleros robaban parte del, por aquel entonces, exiguo salario de mis progenitores!


En la segunda parte sigo, con más demagogia y verborrea.

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Publicidad gratuita, de siglas va: PCA. ¡Bajen PCA! ¡¿A qué demonios esperan, mostrencos!?

Abril 19, 2009 · 2 comentarios

ancianasahorcadas
En una horca, la versión antropomórfica de la primera beta del PCA. En la del medio, la condición sine qua non para hacer juegos tan guapos como el PCA, RPG Maker 2003. En la tercera… ¡por una vez podemos demostrar empíricamente que hay dos sin tres!

Y en Pelusa Mental se ha ahorcado a la primera beta de un videojuego más, de nombre PCA, en estas tierras de cuarenta y seis millones de valientes humanos. Me apunto, así que aquel ahorcamiento está a la vista y goce del público internauta que llegue de rebote acá o en PM. Y deseando ardientemente cumplir lo antedicho, me hallo en el deber de anunciar ese juego, como lo demostraré en el siguiente y, más gilipollesco si cabe, párrafo.

Haciendo hincapié en mi rol como publicista improvisado, no tendré que alisarme el pelo con mi abundante y repugnante saliva. A golpe de teclado, sin molestar a los vecinos, podré decir que este juego mola, que devora a la competencia con sólo uno de sus premolares y que muestra a un personaje nunca visto antes en la pose de siempre, maquillada como única e irrepetible, caminando con sólo pulsar las teclas de dirección. Y efectismos baratos necesito para terminar de impactar en la vista del espectador, impresionable y en eterno estado de abulia y aburrimiento. ¿No les he dicho ya? ¡Cero euros cuesta! ¡Cerooooooooooooooooooooo! ¡Ceros a borbotones sin el pertinente uno por delante!

¡0 €!

Voy al grano. Ahí se bajan el juegecito de marras. Y lo abren con el WinRAR. [ PC Adventures, beta pésima y que petardea más que una escopeta de feria. Presupongo, claro. ]

¡Oíd, competencia! ¡Haced juegos más guapos que PCA gracias al torpe auspicio del autor de dicho juego, empeñado en dar a conocer la herramienta con la que obró su nefanda droga de ocio virtual! [ Bajar RPG Maker 2003. Y derrotar con una honda al competidor más inútil que les plante cara, de paso. ]

Y otroooooooo enlace, que a veces Rapidshare anda jodón. [ PC Adventures en otro servidor de descargas, naturalmente. ]

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Tesis sobre el benefactor antiesquirol y el nefasto esquirol.

Marzo 24, 2009 · Dejar un comentario

Unos meses ya llevo en la universidad, tocando más de un libro y acercándome a los conceptos de mi carrera para no salir tan escaldado al quinto año (o al cuarto según lo que dicte el plan de Bolonia). Y un buen 12 de marzo, en jueves, ha caído día de huelga. De ahí, la cabeza me ha reclamado ideas para mancillar, de una vez, la otrora seria palabra tesis para ser aplicada a este texto banal.

Así, pues, es menester hablar aquí de un fenómeno sobradamente conocido en estas tierras de Francisco Aldecoa, los acontecimientos en la facultad de Ciencias Políticas y Sociología cuando toca día de huelga (aparte de las “no-oficiales”, ya hay dos veces en donde ha tocado oficialmente este curso). También es digna de comentar la simplificación banal de los alumnos y posterior reducción a sus respectivos roles.

Tipologías de esquirol y antiesquirol, conceptos de la tesis.

Modelo único de esquirol. El mismísimo hijo del demonio. El que emplea sus músculos para destrozar respetables barricadas en puertas principales con tal de ayudar a los poderes fácticos, reconvertidos actualmente a conserjes, limpiadoras, miembros del decanato y profesores. Disponible en versión capitalista e hipercapitalista, generalmente de piel suave y que jamás participa en los actos de liberación de la facultad. Se combaten amedrentándoles, preferiblemente a base de gritos y tocamiento de brazos con tal de detenerles cual guardia fronterizo.

Antiesquirol de tipo A. Orgulloso luchador. Por el derrocamiento del villano cutremente disfrazado conocido como Capital se moverá de su casa y luchará hasta lograr mover su pancarta. Asimismo, otro contingente de estos hombres estarán puntualmente repartidos por la facultad para amedrentar a los esquiroles que, sin duda, provienen del mundo de Adam Smith para joder al mismísimo pueblo. Y, por miles de causas más, el antiesquirol de calidad moverá frenéticamente su esqueleto. Un corazoncito encantador, sin duda. Se multiplican de manera oportunista, pero es un problema menor y hay que pasarlo por alto.

Antiesquirol de tipo B. Objetivo de escasas y débiles críticas, hunde sus posaderas tranquilamente en un sofá según los tópicos por defecto que sus detractores les presuponen. Aquellos luchadores por la libertad no sólo piensan en ello, también tienen una amplia gama de acciones predefinidas que le identifican como tal. Lo importante en este caso no es tocar la puerta que da salida al correspondiente piso del edificio en donde residan. Y si se realiza, hacerlo preferiblemente en algún lugar de esparcimiento y ocio.

Crónica chica de la manifestación contra Bolonia, una breve demostración de la tesis.

Se observa una testimonial cantidad de seres humanos candidatos para acudir a la protesta. Son antiesquiroles de clase A que han decidido abrir los portones de sus casas, saliendo con destino Atocha. En un momento dado, la boca del metro de Atocha tiene dificultades para dar paso a la ingente cantidad de pieles, carnes y huesos jóvenes que se observa a nivel de acera y que llegan justos a tiempo para gritar y alzar banderas. Aún no he tenido que dirigirme a alguien para que me dé paso.

Espacios libres por donde una persona puede pasar sin tocar telas ajenas hay. Con el transcurrir de los minutos, mi cuerpo se va empequeñeciendo y esto empieza a llenarse. La manifestación cobra forma, aún así el desfase entre antiesquiroles del tipo A y del B es enorme, a favor de los segundos, y la marcha de la protesta parece confirmarlo.

En la contracultura, movimiento alternativo que se puso de moda a partir de los 60 y que pretendía ir más allá de la “aburrida y tiránica” ciencia oficial, se podía traer paz mundial a cambio de propósitos de amor e ilusiones oníricas. Aquí debe ocurrir un proceso parecido. En una especie de gigantesca quedada amistosa, se mata a la bestia boloñesa a través de conversaciones corrientes con amigos, y protestando por un complejo entramado de causas peregrinas.

A saber, lector esquirol, la independencia de Castilla, la tercera república de España, el comunismo, la crisis y todo lo que se le ocurra. Es, asimismo, la demostración técnica de cómo el ser humano es asombroso y multitarea; agita una pancarta, alza el puño, habla y piensa. Todo a la vez.

Con la barrera policial rodeando la calle Atocha, la manifestación avanza tranquilamente. Es entonces cuando desaparezco por una boquita del metro; las crónicas oficiales hablan de incidentes postreros pero los ignoro pues no merecen espacio en este diminuto relato.

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Comunicados oficiales extravagantes.

Febrero 21, 2009 · Dejar un comentario

Ah… los míticos comunicados oficiales, muy presentes en la sociedad moderna, que sólo aportan información útil sin concesiones literarias ni fantasías variadas. Esos papelotes que se pueden leer en voz monocorde sin por ello perder el intenso espíritu del texto. Y que en países de escasa civilización se aprestan a ser arrancados o pintarrajados brutalmente con falos gordos o insultos de quinta mano. Pero en este género literario, el absurdo puede haber.

Señores, hoy mismo les presento dos comunicados que no pertenecen a la descripción que les indiqué unas líneas más arriba, van más allá. De una brutalidad indescriptible, logran causar emociones en mi persona.

1. De la puerta de un garaje de una calle recóndita de Madrid procede…

Semejante horror no puede pasar desapercibido. Analícese el contenido lingüístico; más bien esa aberración de nueve líneas de brocha gorda. Es digno de destacar ese “linpieza”, “q” al más puro estilo SMS, “atete”, una nueva abreviatura de excelente calidad, o la completa ausencia de incómodas tildes, petulantes comas y molestos puntos para una lectura más pura. Y ahora les contaré como descubrí semejante aberración.

Aquel día soleado nos legó un cielo azul de excelente calidad. Yo caminaba por una calle escondida y tuve la buena fortuna de fijarme en una anodina puerta de garaje. Irresistible cartel encontré allá. E intensa fue la necesidad de quitarlo. Así lo hice. Así traje un incunable del minoritario género literario de comunicados de garaje. ¡Disfruten contemplando cataratas de sangre en sus propios ojos!

2. Salón de manga sin sus chicas monas y suspendido, comunicado eliminador de párrafos.
[ Nota de prensa de la organización cultural Saiki. ]

Monstruosidad de dos páginas albergada en este servidor que todos pueden descargar desde ya. Dicen las benefactoras lenguas que un salón de manga llegó y no llegó a Mallorca al mismo tiempo por simples chapuzas en la organización. Y que la asociación responsable de todo ello, Saiki, lanzó una obra maestra de la lírica local para disculparse: su comunicado oficial al respecto.

En el texto que conforma el comunicado no se puede obviar la primera y aplastante evidencia: el párrafo prácticamente ha muerto y con ello, la claridad lectora también. Con mis ojos arrastrándose por esta maraña de palabras, descubro un deseo latente por parte de los escritores de comerse las tildes y algunas mayúsculas que se manifiesta en trocitos como “recinto de palma arena y nunca se especifico” o descoordinación con la b/v en el teclado, “Hasta las 12:00h de la mañana iva bastante bien” es el ejemplo más claro. Dejo ya de forzar a los ojos, que confundo dolor ocular con llorar sangre.

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