Consideraciones previas.
Esta sección fija tiene dos inspiraciones claras, The Books of Bokonon, una recopilación en Internet bastante completa, clara y ordenada, y la edición española de Cuna de Gato1, el libro en donde se originó la religión bokononista. Con respecto a la primera referencia, seguiré su orden. Y a ratos será una traducción, a otros, adaptación.
En cuanto a la segunda, usaré sus textos. Aunque en ocasiones introduciré mi traducción, como en el caso de And He went away, donde podría quedar mejor decir “Y Él se marchó” en vez de “dijo Dios, y se marchó”, siempre teniendo en cuenta que va en un párrafo aparte. Por último, entre corchetes y en negrita, capítulo del libro y su correspondiente página (siempre ateniéndose a la traducción española de Anagrama), verbigracia: [ c. 102, p. 177 ]
Prólogo
Oíd, ciudadano. Ya no hace falta cruzar medio mundo para que te den una perspectiva distinta de la fe, aunque no tan distinta: alguien de Indianápolis fecundó una religión original y que abundaba en la incoherencia. Es el bokononismo, una religión ficticia en donde predomina el absurdo, un absurdo intencionado en comparación con la involuntariedad de otras fes, quienes, en Su nombre, han interferido demasiado en el mundo de los vivos. Se entiende su creación en el contexto de la isla ficticia de San Lorenzo, en donde se convirtió en la religión oficial aprovechando el elevado analfabetismo. Aquella ínsula fue una burla más del paternalismo, la corrupción y el absurdo político que abundaba en el Caribe y en Latinoamérica.
¿Y en qué se basa el bokononismo? En mentiras. Sí, en mentiras inofensivas, foma. Es una religión ya honesta desde el primer momento, hundiendo sus raíces en la creencia de que las mentiras alivian en muchas ocasiones. Incide también en la crueldad y los caprichos de los designios divinos, con terminología al respecto como stuppa, un niño obnubilado. O la premisa de que seguimos sin enterarnos los planes divinos.
¿Queréis información? Desplazad ya para abajo. Encontraréis una barbaridad de datos en esta página, destinada a mostrar muchas de las palabras y acciones de Bokonon y demás personajes. Empecemos. Bokonon, nacido en 1891, negro, episcopaliano desde la cuna, Lionel Boyd Johnson, según documentación oficial, de clase alta gracias a un pelotazo de su abuelo, tras descubrir un tesoro pirata, y súbdito británico de la isla de Tobago [ c. 48, p. 86; en el capítulo 49 se profundiza mucho más sobre su vida ]. Escribió los libros de Bokonon como ocio para la gente de San Lorenzo, que podía evadirse de sus sufridas vidas. Y una última cosa, ¿qué es lo más sagrado para los bokononistas? «El hombre. Es lo único. El hombre». [ c. 94, p. 165 ]
Y continuemos.
PD: Aquí no se podrá comentar cualquier duda, rectificación, sugerencia o lo que sea. Para ello, está el artículo asociado.
La vida de Bokonon
Capítulo 48, página 86
[...]
Nacido [Lionel Boyd Johnson, alias Bokonon] en el seno de una familia acomodada, era el más pequeño de seis hermanos. La fortuna de la familia procedía de un tesoro enterrado por unos piratas, un tesoro de un cuarto de millón de dólares que el abuelo de Bokonon había descubierto, probablemente un tesoro de Edward Teach, llamado Barbanegra.
La familia de Bokonon invirtió el tesoro de Barbanegra en asfalto, copra, cacao, ganado y volatería.
El joven Lionel Boyd Johnson se educó en colegios episcopalianos, fue un buen estudiante muy interesado en los ritos litúrgicos. Debido a su gran interés por el boato de la religión organizada, parece que de joven fue un juergista…
Capítulo 49, páginas 88 a 90
[...]
En 1922, ante un huracán, buscó cobijo en Puerto Príncipe, Haití, país ocupado entonces por la Marina de los Estados Unidos.
Allí se le acercó un marine desertor, idealista, brillante y bien educado, llamado Earl McCabe. McCabe era cabo y acababa de robar los fondos para ocio de su compañía. Le ofreció a Johnson quinientos dólares si le llevaba a Miami. Y ambos zarparon con rumbo a Miami.
Pero un vendaval estuvo acosando su goleta hasta llevarles a las rocas de San Lorenzo. El barco se hundió. Johnson y McCabe, completamente desnudos, se las arreglaron para llegar nadando hasta la orilla…
[...]
Le [Bokonon] fascinó el misterio de haber llegado desnudo a la orilla de una isla desnudo, y decidió que la aventura siguiese su curso completo. Decidió comprobar hasta dónde puede llegar un hombre, tras emerger desnudo del agua salada. Para él fue como volver a nacer…
[...]
El por qué le llamaron Bokonon fue muy sencillo. Bokonon era la pronunciación del apellido Johnson en el dialecto inglés de la isla [de San Lorenzo].
[...]
Poco después de que Johnson se convirtiera en Bokonon, casualmente el bote salvavidas de su destrozada nave fue hallado en la orilla. El bote lo pintaron más tarde de color oro, y con él hicieron la cama de la autoridad suprema de la isla.
Capítulo 78, páginas 136 y 137
-Cuando hace años Bokonon y McCabe se hicieron cargo de ese miserable país [San Lorenzo] -dijo Julian Castle- echaron a los curas, y entonces Bokonon, cínica y chistosamente, se inventó una nueva religión.
[...]
…la religión se convirtió en el único instrumento de la esperanza. El enemigo del pueblo era la verdad, porque la verdad era algo horrible, de modo que Bokonon se asignó la tarea de proporcionarle al pueblo mentiras cada vez mejores.
[...]
Le pidió a McCabe que le proscribiera, a él y a su religión, con el fin de darle más emoción y más gustillo a la vida religiosa del pueblo.
[...]
-Bokonon también sugirió el gancho como el castigo apropiado para los bokononistas -dijo Castle-.
[...]
Al principio fue todo puro cuento. Astutamente se hizo circular rumores de que se ejecutaba a la gente, pero en realidad nadie conocía a una sola persona que hubiese sido ejecutada. McCabe se lo pasó en grande profiriendo sanguinarias amenazas contra los bokononistas, algo que era todo el mundo. Y Bokonon se buscó un acogedor escondite en la jungla donde escribía y predicaba todo el día, y comía manjares que sus discípulos le traían. McCabe organizó entonces a todos los parados, algo que prácticamente era todo el mundo, en grandes grupos de cazadores de Bokonon. Más o menos cada seis meses, McCabe anunciaba triunfalmente que Bokonon estaba rodeado de un cerco de acero que implacablemente se iba cerrando. Y entonces los líderes del implacable cerco debían informar a McCabe, apenados y apopléjicos, de que Bokonon había hecho lo imposible. ¡Se había escapado, se había evaporado, había vivir para predicar un día más! ¡Milagro!
Los libros.
El Primero.
Advertencia que aparece en la primera página del libro:
¡No seas loco! ¡Cierra este libro inmediatamente! ¡No hay más que foma! [ c. 118, p. 205 ]
Versículo primero:
Todas las cosas verdaderas que estoy a punto de contarles son una insolente mentira. [ c. 4, p. 14 ]
Versículos, orden sin determinar (¿segundo al cuarto?):
Al principio, Dios creó la tierra y, en Su cósmica soledad, se quedó observándola.Y Dios dijo: “Hágase la vida a partir del barro, para que el barro pueda ver lo que Hemos hecho.” Y Dios creó a todos los seres vivos que ahora se mueven, y uno de ellos fue el hombre. El barro habló como sólo puede hablar el hombre. Y Dios se acercó a medida que el barro en forma de hombre se erguía, miraba a su alrededor y hablaba. El hombre parpadeó.
“¿Cuál es el objetivo de todo esto?”,-preguntó educadamente.
“¿Acaso tiene que haber un objetivo para cada cosa?”, preguntó Dios.
“Por supuesto”, dijo el hombre.
“-Entonces te dejo que el objetivo de todo esto lo pienses tú”, dijo Dios.
Y [Él] se marchó. [ c. 118, p. 205 ]
Versículo quinto:
Vive de las foma que te hacen valiente y bueno y saludable y feliz. [ en el exergo, previo a la historia principal ]
El Sexto Libro.
[ Está dedicado al dolor, en concreto a las torturas que los hombres infligen a los hombres ]
Bokonon dice:
«Si alguna vez me dan muerte en el gancho, espero que sea una actuación muy humana.En cualquier caso, habrá muchísimo griterío,
Pero sólo el calabozo te permitirá pensar mientras te mueres.» [ c. 118, p. 204 ]
El Séptimo Libro: La República de Bokonon.
[ “...había escrito todo un libro acerca de las utopías” ]
Bokonon dice:
«La mano que abastece a las farmacias gobierna el mundo.
Iniciemos nuestra república con una cadena de farmacias, una cadena de ultramarinos, una cadena de cámaras de gas y un juego nacional. Después, ya podremos redactar nuestra constitución.» [ c. 126, p. 219 ]
El Decimocuarto Libro.
[ Y recordé El decimocuarto libro de Bokonon, que había leído íntegramente la noche anterior. [...] Leer El decimocuarto libro no lleva mucho tiempo. Consiste en una palabra y un punto. ]
Título: ¿Qué puede esperar un hombre sensato de los hombres [o humanidad] del planeta, dadas las experiencias del último millón de años?
Única frase: Nada. [ c. 110, p. 190 ]
Los Calipsos
Sobre la tensión dinámica
Qué malo es «papá» Monzano,
Pero qué tristeza la mía, sin el «papá» malo.
Porque sin la maldad de «papá»,
¿Sabríais decirme cómo
El viejo Bokonon, tan perverso,
Iba a parecernos bueno? [ c. 47, p. 85 ]
Sobre los nativos de San Lorenzo
Oh, qué pueblo tan afligido, sí,
Me encontré aquí.
No tenían música, oh,
ni tenían cerveza, no.
Y todos los lugares
Donde intentaban asentarse
Pertenecían a Castle, Compañía Azucarera,
O a los católicos y su Iglesia. [ c. 56, p. 101 ]
Sobre la creación del Bokononismo
Yo quería que todo
Pareciese tener sentido,
Y ser todos felices, sí,
En lugar de enemigos.
Y mentiras inventé
Que acoplaran bien,
Y de este [triste] mundo hice
Un par-a-íso. [ c. 58, p. 104 ]
Sobre el fin del mundo
Uno de estos días, tendrá que acabarse este loco mundo,
Y Dios se llevará consigo las cosas que nos prestó,
Y si, ese triste día, queréis reprender a nuestro Dios,
Adelante, reprendedle: se reirá y bajará la cabeza. [ c. 119, p. 208 ]
El Calipso Boko-maru
Nos tocaremos los pies, sí,
Con todas nuestras fuerzas
Y nos amaremos, sí,
Como amamos a la Madre Tierra. [ c. 72, p. 126 ]
Decimocuarto Calipso
Cuando yo era joven,
Era muy alegre y ruin
Bebía y perseguía a las chicas
Igual que de joven San Agustín.
San Agustín
Llegó a ser un santo.
O sea, que si yo llego a tanto,
Por favor[.] Mamá, que no te dé un desmayo. [ c. 48, p. 86 ]
Quincuagésimo tercero calipso2
Oh, un borracho durmiendo
Hay en Central Park
Y un cazador de leones
En la oscuridad tropical
Y un dentista chino
Y la reina británica
Todos juntos se acoplan
En la misma máquina
Bien, bien, muy bien
Bien, bien, muy bien
Bien, bien, muy bien
Gente tan variada
En la misma maquinaria [ c. 2, p. 12-13 ]
Calipso ciento diecinueve
¿Dónde andará mi pandilla?
Le oí a un hombre triste decir.
Y le susurré al oído
Tu pandilla ya anda lejos de aquí. [ c. 102, p. 177 ]
La sección autobiográfica de Los libros de Bokonon
Una parábola sobre la locura de pretender descubrir o comprender:
Una vez conocí en Newport, Rhode Island, a una dama episcopaliana que me pidió que diseñara y construyera una caseta para su gran danés. La dama afirmaba comprender perfectamente a Dios y Sus Modos de Obrar. Y no comprendía que alguien pudiese sentirse perplejo ante lo que había existido o lo que iba a existir.
Sin embargo, cuando le enseñé un anteproyecto de la caseta de perro que me proponía construir, me dijo: «Lo siento, pero nunca he sabido leer una cosa de esas.»
«Déselo a su marido o a su pastor para que se lo pase a Dios -dije yo-, y cuando Dios tenga un minuto, seguro que le explica esta caseta de perro de tal modo que hasta usted lo pueda entender.»
Me puso de patitas en la calle. Nunca la olvidaré. La dama creía que Dios prefería a la gente de los veleros antes que a la gente de las lanchas. No podía soportar ver un gusano, y cuando veía uno, gritaba.
Era una insensata, como yo, e igual que cualquiera que crea ver el Hacer de Dios (escribe Bokonon). [ c. 3, p. 13-14 ]
Frases e historias sin referencias:
Referente al karass de uno
El Hombre creó el tablero de damas. Dios creó el karass.[ c. 2, p. 12 ]
Si ves que tu vida se complica con la vida de otra persona por motivos no muy lógicos, puede que esa persona sea un miembro de tu karass. [ c. 2, p. 12 ]
Las simpatías y antipatías no tienen nada que ver con el asunto. [ c. 9, p. 25 ]
Referente a lo inevitable
Estaba previsto que diese la casualidad. [ c. 10, p. 26 ]
Referente al wampeter
No hay karass sin wampeter del mismo modo que no hay rueda sin eje. [ c. 24, p. 48 ]
En torno y en torno y en torno giramos
Con pies de plomo y alas de estaño. [ c. 24, p. 48 ]Si nos sugieren un viaje especial, es una clase de baile que Dios nos da. [ c. 31, p. 57 ]
Refiriéndose a un duprass
Un verdadero duprass no puede ser invadido ni siquiera por los niños nacidos de tal unión. [ c. 41, p. 74 ]
Referente a un granfalloon
Si deseas estudiar un granfalloon,
Basta quitarle el pellejo a un balón. [ c. 42, p. 78 ]
Parafraseando a Jesús y su «Dad al César lo que es del César.»
No hagáis ningún caso al César. El César no tiene la menor idea de lo que realmente pasa. [ c. 46, p. 84 ]
Sobre su propio renacimiento
Un pez arrojado
Por un mar embravecido,
Resollé en la tierra
Me convertí en mí mismo.Sé como un niño,
Dice la Biblia,
Por lo que me quedé como un niño
Hasta hoy en día. [ c. 49, p. 89 ]
Sobre Mona Aamons Monzano
Mona tiene la sencillez de lo absoluto. [ c. 64, p. 114 ]
Un poema para que alguien finja comprenderlo
El tigre tiene que cazar
El pájaro que volar
El hombre que sentarse y exclamar: «¿Por qué, por qué, por qué?»
El tigre tiene que dormir,
El pájaro que aterrizar
Y el hombre que decirse: «Ya sé, ya sé, ya sé.» [ c. 81, p. 144 ]
De la cosmogonía bokononista
“…en la que Boirasi, el sol, sostenía a Pabu, la luna, en sus brazos, esperando que Pabu le diera un niño fogoso.
Pero la pobre Pabu dio a luz unos niños fríos, que no ardían y Boraisi los desechó asqueado. Y estos niños constituían los planetas, que giraban en torno a su padre a una distancia prudente.
Y Boraisi expulsó entonces a la propia Pabu y esta se fue a vivir con su hijo favorito, la Tierra. La Tierra era el favorito de Pabu porque albergaba gente, y la gente miraba siempre a Pabu, la amaban y la comprendían. [ c. 85, p. 150 ]
La opinión de Bokonon sobre su cosmogonía
¡Foma! ¡Mentiras! ¡Un montón de foma! [ c. 85, p. 150 ]
Sobre la madurez
La madurez es una decepción amarga que no tiene remedio, a menos que se diga que la risa es el remedio para todo. [ c. 88, p. 156 ]
Profecía bokononista aplicada a Mona
Mona se casará con el próximo presidente de San Lorenzo. [ c. 903, p. 159 ]
Sobre la despedida
Nunca es un error decir adiós. [ c. 102, p. 177 ]
Sobre el amor
Los amantes son mentirosos,
Que a sí mismos se mienten.
Los honrados carecen de pasión,
Y como ostras son sus ojos. [ c. 104, p. 182 ]
Sobre Dios
Dios nunca escribió una buena obra dramática en Su Vida. [ c. 107, p. 186 ]
Sobre los problemas del hombre
A veces el pool-pah excede la capacidad humana de hacer comentarios. [ c. 110, p. 189 ]
Sobre el poder del hombre para controlar
Todo el mundo puede hacer un paréntesis, pero nadie sabe cuánto tiempo durará. [ c. 111, p. 192 ]
Más sobre el poder del hombre para controlar
No se pueden cometer equivocaciones.
[ Mona se lo asegura a John. Este último dice «Yo no sabía que aquel era el saludo habitual de todo bokononista cuando conoce a una persona tímida». Capítulo 91, página 159 ]
Sobre la Historia
¡Ay, la historia! ¡Leer y llorar! [ c. 113, p. 195 ]
Sobre la religión
¡Claro que son tonterías! [ c. 118, p. 205 ]
Sobre el destino del hombre
Hoy seré el ministro de Educación búlgaro, mañana seré Elena de Troya.
Lo que hacemos es tan malo, malo,
Somos malos como el barro, barro,
Y de mal que lo hacemos, vemos,
Que estallamos, estallamos. [ c. 119, p. 206 ]
Sobre la ignorancia del hombre alfabetizado
Cuídate del hombre que se esfuerza mucho por aprender algo, lo aprende y no se siente más sabio que antes, es alguien lleno de remordimientos asesinos contra la gente que es ignorante sin haber elegido el camino más difícil para serlo. [ c. 124, p. 217 ]
De la paradoja de «la desgarradora necesidad de mentir acerca de la realidad, y la desgarradora imposibilidad de mentir acerca de esa misma realidad»
Enanito, enanito, con qué guiños y contoneos se pasea,
Pues sabe que la altura de un hombre la dan sus esperanzas e ideas. [ c. 125, p. 219 ]
La frase final ha llegado
Si fuera un hombre más joven, escribiría la historia de la estupidez humana, y subiría hasta la cima del monte McCabe, y me acostaría sobre mis espaldas con la historia por almohada. Y del suelo cogería un poco del veneno blanco azulado que convierte a los hombres en estatuas, y yo mismo me convertiría en estatua, acostado de espaldas con una risa sardónica y sacándole la lengua a Usted Sabe Quién. [ c. 127, p. 221 ]
Diccionario de los neologismos de Los libros de Bokonon
El boko-maru es un ritual bokononista para «la unión de las conciencias». Dos personas se quitan sus zapatos y aprietan las plantas de sus pies, estando «cada uno de ellos [...] cogido a sus propios tobillos, lo que les proporcionaba la rigidez de un triángulo»4. [ c. 72, p. 126 ].
Tela, tela, tela5 es lo que murmuran los bokononistas «cada vez que pensamos [piensan] lo complicada e imprevisible que es realmente la maquinaria de la vida». [ c. 32, p. 59 ]
Duffle es cuando el destino de miles de personas se pone en manos de un stuppa. [ c. 89, p. 156 ]
Un duprass «es un karass formado únicamente de dos personas». Sus miembros siempre se mueren con menos de una semana de diferencia, como en el caso del matrimonio Minton, cuyos miembros murieron en el mismo segundo. [ c. 41, p. 75 ] Asimismo, es un instrumento valioso para formarse y desarrollar, en la intimidad de una historia de amor interminable, ideas que son raras pero ciertas. Para terminar, también de Bokonon, «una postura dulcemente presuntosa». [ c. 55, p. 100 ]
Foma, «por supuesto, son mentiras» [ c. 118, p. 205 ]; son «mentiras inofensivas» [ exergo ]; una útil e inofensiva clase de mierda de caballo (según este artículo, proviene de un diccionario online del bokononismo, aunque no especifican cuál es).
Un Grandfalloon es «un karass falso, [...] un equipo aparente pero carente de sentido para el modo Divino de conseguir que se cumplan la cosas». Bokonon glosa unos ejemplos: El Partido Comunista, las Hijas de la Revolución Americana, la General Electric Company, la Orden Internacional de Tipos Raros, y cualquier nación, en cualquier época y en cualquier lugar. [ c. 42, p. 77-78 ]
Un kan-kan es un instrumento que conduce a alguien a su karass. [ c. 1, p. 12 ]
Un karass es una creencia bokononista consistente en que «la humanidad se organiza en equipos, equipos que hacen la Voluntad Divina, sin descubrir jamás qué es lo que hacen». [ c. 1, p. 12 ] Añade Bokonon: «Si ves que tu vida se complica con la vida de otra persona por motivos no muy lógicos, puede que esa persona sea un miembro de tu karass». Un karass no conoce limitaciones, tanto de clase, como familiares, profesionales, institucionales o nacionales. Su forma es tan libre como la de un ameba. [ c. 2, p. 12 ] «Bokonon no nos previene en ninguna parte contra el hecho de que una persona intente descubrir los límites de su karass y la naturaleza de la labor que Dios Todopoderoso le tiene asignada. Bokonon sólo apunta que tales indagaciones están predestinadas a ser incompletas». [ c. 3, p. 13 ]
El Pool-pah es traducido de dos maneras, «una tormenta de mierda» y «la cólera de Dios». [ c. 110, p. 189 ]
Alguien sarooneaba6, o sea que «transigía con las aparentes exigencias de mi vin-dit». [ c. 90, p. 158 ]
Un sin-wat es «un hombre que quiere todo el amor de una persona. Eso está muy mal». [ c. 93, p. 163 ]
Sinookas son «los hilos de mi vida [la vida de alguien, podría ser cualquiera]». [ c. 4, p. 15 ]
«Un stuppa es un niño obnubilado». [ c. 89, p. 156 ]
Un vin-dit «significa un impulso repentino y muy personal hacia el bokononismo». Jonás, el protagonista, sigue, explicando su historia: «hacia la creencia de que, en definitiva, Dios Todopoderoso lo sabía todo acerca de mí, y de que ese Dios Todopoderoso me tenía reservados algunos planes muy estudiados». [ c. 34, p. 61 ]
Un wampeter «es el centro de un karass». Ambos se necesitan. «Cualquier cosa puede ser un wampeter: un árbol, una roca, un animal, una idea, un libro, una melodía, el Santo Grial. [...] Las órbitas de los miembros de un karass giran alrededor de su mismo wampeter, y se trata de órbitas espirituales, naturalmente. Lo que giran son las almas y no los cuerpos». Bokonon, asimismo, nos dice «[y] wampeters van y wampeters vienen». Por último, «un karass tiene siempre, en cualquier momento, dos wampeters: uno que crece en importancia y otro que mengua». [ c. 24, p. 48 ]
Un wrang-wrang «es una persona que aparta a la gente de una serie de especulaciones, reduciendo esa serie a un absurdo…». [ c. 36, p. 68 ]
Zah-mah-ki-bo es «el sino, el inevitable destino». [ c. 36, p. 68 ]
Más de Bokonon
Una leyenda ideada por Bokonon y expuesta por Philip Castle
«…según la cual el bote dorado se hará de nuevo a la mar cuando el fin del mundo esté cerca.» [ c. 49, p. 90 ]
El Himno Nacional de San Lorenzo, creado en 1922
Su melodía era «A formar, Patria».
¡Oh tierra privilegiada
En donde es placentero vivir!
Los hombres, valientes como fieras.
Las mujeres de gran castidad,
Siempre en paz
Nuestros hijos seguirán el ejemplo.
¡San, San Lo-ren-zo!
¡Isla afortunada y rica eres!
Ante ti tiemblan nuestros enemigos,
Porque saben que sucumbirán
Ante un pueblo que venera la libertad. [ c. 63, p. 112-113 ]
Un poema sobre la creación del bokononismo
Y dije adiós al poder.
Y mis motivos expliqué:
Que una buena religión
Es una forma de traición. [ c. 78, p. 137 ]
Los últimos ritos del bokononismo
Canturreó el doctor Von Koenigswald. «Papá» Monzano lo repetía a modo de eco. Y así fue en todo el capítulo 99.
Dios creó el barro.
Dios se sintió solo.
De modo que Dios le dijo a una parte del barro: «¡Levántate!».
«Mira todo lo que he creado», dijo Dios, «las montañas, el mar, el cielo, las estrellas.»
Y yo fui parte del barro que tuvo que levantarse y mirar a mi alrededor.
Qué suerte la mía, qué suerte la del barro.
Yo, barro, me levanté y vi la buena obra que Dios había hecho.
Va muy bien, Dios.
Dios, sólo Tú podrías haberlo hecho. Te aseguro que yo no habría podido.
A Tu lado me siento muy poco importante.
El único modo de poder sentirme mínimamente importante es pensar en todo el barro que ni siquiera llegó a levantarse y mirar a su alrededor.
Cuánto conseguí yo, y qué poco consiguió la mayor parte del barro.
¡Gracias por el honor!
Ahora el barro vuelve a yacer y se va a dormir.
¡Y que el barro tenga estos recuerdos!
¡Cuántas variedades interesantes de barro erguido conocí!
Amé todo lo que vi.
Buenas noches.
Ahora iré al cielo.
Apenas puedo esperar…
Saber con seguridad lo que fue mi wampeter…
Y quién estaba en mi karass…
Y todas las buenas obras que nuestro karass hizo por ti.
Amén. [ c. 99, p. 172-174 ]
Bajo una piedra, una nota escrita a lápiz y firmada
A quien pueda interesarle: Estas personas que tienen a su alrededor son casi todos los que en San Lorenzo sobrevivieron al vendaval que siguió a la congelación del mar. Estas personas capturaron al falso santo de nombre Bokonon. Lo trajeron hasta aquí. Lo colocaron en el centro y le ordenaron que les dijese exactamente qué es lo que Dios Todopoderoso estaba tramando y qué debían hacer ellos. El charlatán les dijo con toda seguridad Dios intentaba matarles, posiblemente porque ya no quería saber nada de ellos, y que por lo tanto debían adoptar una actitud correcta para morir, lo cual, como queda a la vista, han hecho. [ c. 120, p. 210-211 ]
Notas al pie:
1 Uso como guía la primera traducción oficial al español que se hizo en 1988, por gentileza de Anagrama. Está descatalogada, al parecer, y en la web oficial de Anagrama ni siquiera viene con portada. Hay otra edición, en 1994, por parte de Plaza y Janés. Como en poquísimas librerías, sobre todo de segunda mano, vas a encontrar el libro, te ofrezco, lector, una copia gratis en Internet. ¡Por el bien de la cultura!
2 El traductor de Anagrama erró diciendo «quincuagesimotercer», a la RAE me remito.
3 Al parecer, Wallingford metió la gamba al decir “capítulo 88″ en vez del 90.
4 A mi juicio, el acto que se comenta en el capítulo 72 (dos pintores haciendo el boko-maru) está mucho mejor explicado que el del capítulo 91 (Wallingford lo escogió para explicar el ritual), con Mona como protagonista de dicho acto.
5 En el original, “Busy, Busy, Busy”.
6 En el original, saroon.

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